Los trabajos están paralizados y esto genera trastornos cotidianos. Entrar y salir de sus hogares se ha vuelto una verdadera odisea para las personas que viven a la vera de esta obra. Además de lo que genera tener las veredas y las calles agrietadas, también sufren una notable reducción en las prestaciones de servicios como  el alumbrado público y la recolección de residuos.

El concejal Marcos Castelló presentó un pedido de celeridad al ejecutivo y un proyecto de cómo llevarlo a cabo, ya que los vecinos aseguran que “la situación no da para más”.

“Estuvimos hablando con los vecinos que viven a la vera de la obra del desagüe Espora  y se encuentran desesperados. Tiemblan cada vez que caen dos gotas de lluvia. Ellos se sienten más que olvidados y ya no saben a dónde recurrir, debido a que han realizado los reclamos pertinentes ante la municipalidad y la empresa que lleva adelante este trabajo, pero no encuentran respuestas. Por eso decidimos intervenir y le pedimos al ejecutivo que tome cartas en el asunto”, dijo el concejal Castelló.

Por otra parte, el conflicto también preocupa a los trabajadores de la UOCRA que están vinculados con estas obras, quienes hace ya un mes están sin poder realizar con normalidad sus actividades laborales. “Es necesario y más en este momento crítico del país cuidar las fuentes de ingresos de las familias santafesinas, por eso  nos reunimos con representantes de UOCRA para juntos trabajar a favor de la reanudación de esta obra”, aseguró Castelló.