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En el lugar trabajó la Policía de Investigaciones que recogió varias vainas servidas de un arma calibre 9mm, y el fiscal en turno del Ministerio Público de la Acusación lleva adelante la investigación del hecho.

Dos desconocidos encapuchados a bordo de una moto balearon la casa y el auto de una familia de policías en el barrio Luján de Santo Tomé.

En el domicilio ubicado en calle Mauri al 3400 viven cinco policías en actividad, entre ellos una pareja que llegaba de hacer compras cuando se desató el ataque, alrededor de las 7 de la tarde. Lucas Sotto, policía de 34 años, se metió en el auto para refugiarse de los disparos, en tanto que su mujer, con su suegra y tres menores -un bebé de 4 meses, una nena de 2 años, y otro niño de 8 años- lograron entrar a la casa sin ser alcanzados por las balas.

El frente de la casa y el automóvil recibieron entre 15 y 17 disparos, tal como lo informó Sotto. Todos los policías que viven en la casa entregaron el sábado sus armas reglamentarias para ser peritadas en el marco de una causa que llevan adelante fiscales de Homicidios por un hecho que se produjo el 28 de agosto en Castelli al 1000 de Santo Tomé.

En ese lugar, una persona fue baleada y se produjo el incendio de una casa usurpada, por lo que se conformó una causa por amenazas calificadas, incendio y tentativa de homicidio en perjuicio de quien es el cuñado de Lucas Sotto. Cabe destacar que por este incendio se detuvo a 3 personas que luego quedaron en libertad, entre ellas el cuñado de Sotto que anoche se entregó con un abogado personal en relación a este hecho.

De todas formas, el policía insiste en que la balacera está relacionada con que hace menos de un mes denunció a policías de alto rango por irregularidades en la utilización de las llamadas Horas Ospe (orden de servicio de policía extraordinaria). “Me tratan de callar, poro tengo que apoyo del fiscal”, declaró.

Desde el ataque, personal de la Policía Comunitaria realiza patrullajes en la zona, pero Sotto remarcó que en el lugar “no se puede dormir por el miedo de que vuelvan a balear la casa”.

En el lugar trabajó la Policía de Investigaciones que recogió cinco vainas servidas de un arma calibre 9mm, y el fiscal en turno del Ministerio Público de la Acusación lleva adelante la investigación del hecho.