La 13º edición del emblemático encuentro de arte joven de la UNL comenzó anoche con un gran despliegue escénico en un predio colmado de espectadores. Louta y Mario Pereyra protagonizaron la escena musical de la jornada.

Con una gran multitud que se congregó anoche en Estación Belgrano quedó oficialmente inaugurada la 13º edición de la Bienal de Arte Joven organizada por la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y la Federación  Universitaria del Litoral (FUL). Una jornada que ameritó que el boulevard interrumpa su circulación para que los espectadores disfruten desde la caída del sol de diferentes segmentos artísticos que celebraron el retorno del emblemático encuentro artístico a la recuperada  ex estación de trenes.   La orquesta infanto-juvenil de Reconquista integrada por 25 artistas jóvenes fue la encargada de brindar un repertorio en la explanada de la estación que dio el puntapié inicial de una noche de sorpresas.

La programación de la Bienal se extenderá hasta el domingo 9 e incluirá la exposición de 221 producciones artísticas seleccionadas, instancias formativas, feria de emprendedores y muchas propuestas más con entrada libre y gratuita que se pueden consultar acá.

Bienal de la Reforma

“Queremos que la cultura también forme parte de la educación”, aseguró el rector de la Universidad Nacional del Litoral, Enrique Mammarella, a la vez que destacó que esta es la Bienal del Centenario de la Reforma. Acontecimiento que no pasó desapercibido gracias al aporte del productor Ramiro Quartz quien trasladó la temática a un espectacular show de video-mapping sobre la fachada de la estación. Allí se proyectaron los principales acontecimientos previos y durante la Reforma Universitaria de 1918 que luego tomó cuerpo con las interpretaciones de artistas en escena que se pusieron en la piel de aquellos jóvenes reformistas. La situación mostró luego una interesante transición hacia estudiantes universitarios de la actualidad que gritaron y sostuvieron una gran pancarta con la insignia “La Universidad Pública se defiende”.

Luego llegó el momento del corte de cintas en manos del rector de la UNL; de Lucila Reyna, secretaria de Extensión Social y Cultural de la UNL; de Andrea Valsagna, secretaria de Desarrollo Estratégico y Resiliencia del gobierno de la ciudad de Santa Fe;  y de Stefania Schneider, secretaria de cultura de la FUL. Segundos después comenzaron a sonar las primeras percusiones que dieron lugar a la formación de un gran cordón de tambores que encabezó una caravana de ritmos a medida que se abrían las puertas de la Estación Belgrano. El predio entero recibió a un público que no tardó en colmar cada espacio y trasladar el epicentro al primer escenario que dio el comienzo a la parte musical que abrió esta Bienal.

Las artes en la Estación

“Estamos muy contentos que la Bienal vuelva 16 años después a una Estación Belgrano recuperada que alojó las expresiones artísticas más importantes”, comentó la Licenciada Andrea Valsagna momentos previos a la inauguración. A su vez, remarcó que el retorno a este histórico lugar supone escuchar la expresión de jóvenes que invitan a conocer el arte en sus nuevas formas.

En consonancia, Lucila Reyna agregó que esta edición será una Bienal inclusiva y que fue pensada por y para todos los ciudadanos de Santa Fe y la región.  A su vez, destacó el proceso previo que comprendió meses de trabajo con diferentes barrios de la ciudad que se involucraron en lo que se denominó “Camino a la Bienal”.  Al respecto, Stefania Schneider, en representación de la FUL, agregó que esta gran apertura es la demostración de meses de intenso trabajo para que la gente se acerque a disfrutar de “una propuesta artística con muchísimos elementos y con la presencia de referentes culturales que tienen mucho que ver con la tradición de la ciudad”.

Viejas y nuevas melodías

El escenario nave de la Estación Belgrano estaba listo para que Jaime James, conocido como Louta, arme y desarme su arte de la manera más distendida e intrépida. El emergente performer plástico brindó un espectacular show de artes combinadas que hizo saltar y bailar a toda la estación con sus ritmos que deforman de una manera seductora cualquier género musical. La propuesta fue desde canciones con intenso contenido reflexivo a coreografías pegadizas que se complementaban con una puesta estética que dio la pauta de un recital poco convencional que definitivamente se apoderó del público.

Momentos después fue el turno del “Master”. El hito de la cumbia santafesina, Mario Pereyra, comenzó su show en el escenario exterior del predio de la Estación ante un público que supo contrarrestar el fresco de la noche con los brazos en alto y saltando a la par de los grandes clásicos. Durante una hora el cantante hizo un recorrido por sus principales éxitos lanzados durante sus casi 20 años de trayectoria.

La noche fue tan solo el comienzo de lo que vendrá durante los próximos días de programación que se extenderá hasta el domingo 9 con el cierre a cargo de Maca Revolt y Sara Hebe.