Ministerio de Salud

Con un abrazo simbólico, sindicatos y agrupaciones sociales se manifiestan frente al edificio donde funcionaba el ministerio de Salud, que fue convertido en secretaría tras los cambios en el Gabinete dispuestos por el Gobierno, como parte de la reducción del déficit fiscal. Reclaman que no pierda rango ministerial el organismo liderado por Adolfo Rubinstein, que se convirtió en secretaría y que fue absorbido por la cartera de Desarrollo Social, a cargo de Carolina Stanley. La manifestación afecta el tránsito a lo largo de la Avenida 9 de Julio, ya que varias organizaciones marchaban hacia el lugar desde la estación Constitución.

La protesta es encabezada por la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA), que nuclea a 30 mil médicos, profesionales y trabajadores del sector en 600 hospitales públicos de todo el país, y el Movimiento por el Derecho a la Salud (MDS), que agrupa 70 organizaciones gremiales, sociales y políticas del campo sanitario.

El ex ministro K de Salud Ginés González García criticó la medida del Gobierno. “La salud es un derecho fundamental en todo el mundo, más en un tiempo de crisis como este. Al convertir el organismo en secretaría degradan al sector, lo bajan de categoría. Al Gobierno no le importa la salud”, cuestionó.

El ex funcionario consideró que este cambio “es absurdamente inútil” porque no implica un ahorro de costos en las arcas públicas. Además acusó al Ejecutivo de “diluir el presupuesto del área, año a año, ya que faltan medicamentos, vacunas e insumos en los hospitales”.

Dijo además que el cambio sólo generará complicaciones en el funcionamiento del área. “Nadie en Desarrollo Social va a saber cómo funciona la actividad, lo que va a demorar todo. El Gobierno hizo un ‘festival de ministerios’ cuando asumió, y ahora se mete con las carteras claves”, criticó.

Críticas de los investigadores

En la previa, importantes investigadores manifestaron su rechazo a la medida del Gobierno, que dispuso también la eliminación de la cartera de Ciencia y Tecnología, que fue incorporada a Educación.

Uno de los primeros en referirse a medida fue el neurólogo y neurocientífico Facundo Manes, que expresó su rechazo a la decisión a través de su cuenta de Twitter. “El desarrollo inclusivo del país depende de la inversión en salud, ciencia y tecnología. Los cambios en los ministerios evidencian que estas áreas hoy no son una prioridad. Este retroceso es una decisión errónea y peligrosa para el presente y para el futuro”, afirmó.

Manes tiene una buena relación con la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y su nombre estuvo en danza como uno de los posibles candidatos en las elecciones legislativas de 2017. Aunque desde hace tiempo es crítico de la gestión de Mauricio Macri,por las decisiones en las áreas de educación, ciencia y salud. “La situación de los docentes de las universidades públicas de nuestro país es crítica y preocupante. Recortar en ciencia y educación es hipotecar nuestro futuro”, criticó.

También cuestionó los cambios en el Gabinete la investigadora Ana Belén Elgoyhen. “Creo que va a haber una ida masiva de científicos. Ya lo estamos viendo. Conseguir becarios, gente que quiera trabajar acá no nos está resultado fácil”, dijo la científica, en diálogo con Clarín. Mientras que el prestigioso divulgador, biólogo e investigador Superior del Conicet Diego Golombek consideró que “poner a la Ciencia en el grado de Ministerio significa, en el imaginario de un organigrama del Estado, que está ahí para servir. Degradarla a Secretaría le quita veracidad, agilidad, independencia y autonomía”.