El Gobierno encabezó este martes el primer día de las audiencias pública necesaria para avanzar en un nuevo tarifazo en las facturas de gas. Durante el encuentro las empresas distribuidoras dieron cuenta del impacto de la megadevaluación del peso, aunque no de su correlato en el bolsillo de los trabajadores, y reclamaron un aumento de hasta el 200%.

Las tarifas actuales están definidas sobre la base de precios de gas en boca de pozo que están establecidas en dólares y su última actualización, en abril de este año, se definió cuando el dólar rondaba los 20,55 pesos. Es decir, la mitad que la cotización que se maneja en la actualidad.

Sin embargo, se prevé que el Gobierno, en medio de la desbandada de la inflación, no autorice subas más allá del 30%.

El nuevo tarifazo comenzará a regir a partir del 1° de octubre y se suma a los que que aplicó Macri desde su llegada a la Casa Rosada que ya totalizan un suba de más del 1.500%.

Entidades de consumidores y los defensores del pueblo de la provincia de Buenos Aires y de varios municipios habían pedido la postergación del nuevo tarifazo apelando a la situación económica de los usuarios.