Massa junto a los gobernadores del PJ

Gobernadores, legisladores y sindicalistas peronistas se reunieron en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) para analizar la situación económica del país. Tras el encuentro, el líder del Frente Renovador Sergio Massa pidió que Mauricio Macri convoque a los mandatarios provinciales a una mesa de trabajo ante la crisis económica que enfrenta el país.

“Lo primero sería que el Gobierno convoque a los gobernadores a una mesa de trabajo para ver cómo cuidamos las economías regionales y logramos una justicia tributaria. Sino siempre el que tiene que pagar es el que trabaja, produce e invierte“, sostuvo al salir de la cumbre. Y aseguró que “hay buena voluntad para proponer soluciones” y afirmó que “no sólo se trata de un reclamo sino de ofrecer propuestas”.

Por su parte el gobernador de Tucumán, Juan Manzur, reclamó que el Presidente dijo que el país está en emergencia y que los gobernadores peronistas “se enteraron a través de la televisión o de los diarios y se toman medida que impactan en las economías regionales” .

“Nos hubiera gustado participar, que nos llamen. Queremos ayudar” (Manzur)

“Yo apoyé y votamos todas las leyes que nos pidió el Presidente…y llegamos a esta situación de emergencia. Vamos a acompañar la gobernabilidad, eso no se discute. Pero sí nos preocupa la emergencia: hace 6 meses firmamos un pacto fiscal en el que estaba la distribución del fondo de la soja que va a las provincia y ahora lo sacaron y nosotros no sabemos nada”, agregó.

El encuentro se dio en paralelo a la reunión del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, con funcionarios del equipo económico y enviados de los gobernadores para seguir adelante con la negociación del Presupuesto 2019. El mandatario de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, se metió de lleno en este punto y envió un mensaje claro al Ejecutivo: “El Gobierno no dialoga con nosotros. Nos encantaría que el Presidente nos dijera ‘esto es el presupuesto’. Sabe antes el FMI el presupuesto que nosotros, los gobernadores”.

En la última reunión que habían tenido el objetivo era recortar los gastos de tal manera de quedar con un déficit fiscal de 1,3%, pero el peso de la coyuntura precipitó las cosas hacia una meta de equilibrio fiscal inmediato. Si bien se dejó entrever oficialmente que el porcentaje de acuerdo con las provincias era cercano al 75% y que solo restaba negociar una última medida para alcanzar los 100.000 millones de pesos de ajuste necesario, se pondrá sobre la mesa el traspaso de subsidios al transporte y la tarifa social eléctrica que pasarán a financiarse con los presupuestos de los gobernadores.

Antes, Frigerio reconoció que existe una “crisis de confianza” en la Argentina y que la reacción negativa de los mercados al anuncio de Macri muestra que “claramente hay un problema”. Sin embargo, mencionó el acuerdo con la oposición por el Presupuesto 2019 como un aspecto que, sumado al buen resultado de la negociación con el FMI, restaurarán la credibilidad el país.

De la reunión participaron también los gobernadores Carlos Verna (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa), Lucía Corpacci (Catamarca), Mariano Arcioni (Chubut), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), y el vicegobernador chaqueño Daniel Capitanich. También estuvieron el líder del Frente Renovador, Sergio Massa; el jefe del bloque de senadores peronistas, Miguel Angel Pichetto; los diputados Graciela Camaño y Diego Bossio y el senador José Mayans.

Por la CGT fueron Héctor Daer, Antonio Caló (UOM), Omar Maturano (La Fraternidad) y Andrés Rodríguez (UPCN). El gobernador cordobés, Juan Schiaretti, había confirmado que no participaría del encuentro. Tampoco estuvo el salteño Juan Manuel Urtubey.