En la pared del local quedaron marcados los balazos

Al menos once balazos impactaron ayer a la madrugada contra el frente de un negocio de venta de repuestos para vehículos en la esquina de Mitre y La Paz. Si bien al cierre de esta edición no se habían establecido los motivos del ataque, como el local pertenece al secretario de Newell’s Old Boys, Juan José Concina, entre las hipótesis no se descartaba que el acto de intimidación tuviera relación con la vida institucional del club, cuya comisión repudió el ataque con un comunicado (ver aparte).

Según fuentes judiciales, en la escena de la balacera se halló un mensaje amenazante cuyo contenido no fue dado a conocer para no entorpecer la investigación que fue tomada en principio por la Fiscalía de Flagrancia, aunque no se descartaba que pasara a otra unidad.

Escena

Fuentes judiciales confirmaron que el ataque se perpetró ayer, entre la 1 y la 1.30, en Mitre y La Paz, en pleno barrio Abasto. En esa esquina funciona Chevrocon, un negocio de venta de repuestos originales de Chevrolet que pertenece a Concina en sociedad con dos de sus hermanos.

La escena fue revisada ayer a la mañana por el Gabinete Criminalístico de la Policía de Investigaciones (PDI) que constató once impactos contra la fachada del inmueble y se levantaron vainas servidas calibre 9 milímetros para que sean peritadas.

Asimismo, los efectivos hallaron una nota amenazante escrita con una computadora y cuyo contenido prefirieron preservar “para no entorpecer medidas en curso”, indicaron los voceros consultados.

Sobre la mecánica del hecho, además del levantamiento de rastros se pidieron testimonios a los titulares del local y un relevamiento de las imágenes que pudieran haber captado cámaras de vigilancia de la zona. También se tomaron medidas reservadas para identificar a los autores.

Cuatro

Sobre los motivos del ataque, un par de hipótesis no superaron el umbral de las especulaciones. Así, no se podía omitir que la balacera se desencadenó horas después del partido que Newell’s perdió la noche del lunes contra Atlético Tucumán por 2 a 1 en su estadio, en lo que constituye un mal arranque del equipo en la Superliga. Sin embargo, más allá del hermetismo de los investigadores en ese sentido, lo cierto es que en los últimos años hubo otros ataques a tiros con blancos relacionados con la dirigencia rojinegra.

Cabe recordar que Concina había sido protesorero del club y asumió como secretario en abril pasado en reemplazo de José Menchón quien, a su vez, había sustituido a Claudio “Tiki” Martínez luego de que éste renunciara tras haber sido víctima de dos ataques a balazos durante 2016.

En este sentido, se recuerda que en el último cuatrimestre de ese año se registraron cuatro balaceras a dirigentes ñulistas. Los dos primeros fueron contra Martínez: uno se registró el 5 de agosto cuando dispararon desde un auto contra su casa de Rodríguez al 1600; el siguiente fue el 4 de septiembre cuando balearon el auto que custodiaba el edificio donde vivía el dirigente y también ametrallaron el frente de la vivienda.

Días después, la noche del martes 27 de septiembre de 2016 arrojaron desde un Peugeot 308 blanco con vidrios polarizados una granada en una zona cercana a la pileta del club del parque. Si bien había muchos socios en ese momento, no había gente en ese sector, aunque la onda expansiva causó importantes daños materiales.

Finalmente, la noche del 9 de noviembre de 2016 el blanco fue el entonces vicepresidente 2º de la entidad, Cristian D’Amico. El dirigente circulaba en una camioneta con su pequeño hijo en dirección a su casa en un country de las afueras de la ciudad cuando en inmediaciones de Valparaíso y Montevideo dispararon contra el vehículo. Al menos tres balazos perforaron la luneta del rodado y rozaron una de las puertas.

Mutuos

Otro dato que los investigadores dicen tener en cuenta es la situación financiera de la entidad leprosa teniendo en cuenta que el juez Civil y Comercial Nº 12, Fabián Bellizia, a cargo del órgano fiduciario de Newell’s, está analizando pormenorizadamente los préstamos conocidos como “mutuos” que tomó la actual dirigencia por 40 millones de pesos. En ese marco, tal como publicara días atrás este diario, la Justicia está citando a cada una de las personas que prestaron dinero al club —dirigentes, ex jugadores, otros particulares— para aclarar la transparencia de la operatoria.

Esta situación se precipitó en abril de este año cuando Bellizia prohibió el pago a catorce de esos acreedores y advirtió que en caso de que su resolución no fuera cumplida daría cuenta a la Afip y a la Unidad de Información Financiera (UIF). Un mes después el magistrado ordenó remover de sus cargos por al menos seis meses al tesorero y al protesorero.