En el Concejo Municipal, los recortes de subsidios al transporte que anunció el ministro de Hacienda de la Nación, Nicolás Dujovne, también encendieron luces de alerta. Es que preocupa el impacto que la reducción de los aportes nacionales podría tener fundamentalmente sobre el sistema de transporte urbano, que este año recibió un promedio de 8 pesos por cada pasajero que usa el colectivo, un aporte que si desaparece, llevaría el boleto a rozar los 30 pesos. Mientras los concejales de Cambiemos prefirieron no hacer declaraciones hasta no conocer los números, los representantes de los otros bloques coincidieron en dos puntos: ni el municipio por sí solo ni los pasajeros a través de la tarifa, pueden hacerse cargo del desbalance que produciría la quita de fondos del gobierno nacional.

El integrante del bloque Compromiso con Rosario y ex miembro del directorio del Ente de Transporte, Osvaldo Miatello, dejó en claro que “de concretarse un recorte de esas características, lo que es imposible es hacer un traslado directo a la tarifa, porque eso llevaría el boleto casi a 30 pesos, y si alguien lo está pensando, se equivoca”.

Para el edil, tiene que haber “una actitud clara de la provincia, que debe definir si se hará cargo o no de esta situación, porque el recorte es un anuncio que hace la Nación en base a un supuesto acuerdo con los gobernadores. Si hubo acuerdo del gobierno provincial, habrá que ver entonces de dónde aporta la provincia esos mil millones de pesos de diferencia”, indicó.

Es que para Miatello es una cifra de la que tampoco el municipio podría hacerse cargo, y recalcó que a diferencia de los escenarios que se dieron en otras oportunidades, “esta vez la diferencia es cuantitativa y cualitativamente diferente, y afecta a Rosario en unos mil millones de pesos y a la provincia en tres mil millones”.

Convocatoria

A cargo del Observatorio Social del Transporte y del bloque Justicialista, el concejal Eduardo Toniolli le volvió a reclamar a la intendenta Mónica Fein que “así como lo hizo ante la reforma constitucional y los ataques al Centro de Justicia Penal, convoque a generar un bloque de oposición a estas medidas del gobierno nacional”.

Para el edil, se trata de reunir a “los poderes legislativos, intendentes, presidentes comunales y gobernadores para generar una corriente de opinión adversa a estas medidas”, a las que consideró “profundamente regresivas” y estimó que llevan a “un callejón sin salida”.

“Si seguimos en la lógica que se mantuvo hasta ahora, que es la de trasladar automáticamente el crecimiento de los insumos y los recortes de Nación al sistema, no sólo es un problema social para trabajadores y estudiantes, sino para el sostenimiento del transporte mismo, porque la caída de pasajeros viene siendo brutal y se va a profundizar”, estimó.

Si bien al igual que Miatello remarcó la necesidad “de la intervención de la provincia”, advirtió que el aporte que actualmente llega de la capital provincial depende del impuesto al sello, “justamente uno de los tributos que va camino a desaparecer en el marco del consenso fiscal acordado”.

Poner límite

Más allá de remarcar la imposibilidad de trasladar los costos tanto al boleto como al municipio, Pablo Javkin (Frente Progresista) hizo hincapié en que “existe un impuesto a los combustibles que pagamos cada vez que cargamos nafta y esos son los recursos que se distribuyen a través de los subsidios, habrá que ver entonces qué hace la Nación con esos casi 9 pesos por litro de combustible que recauda”, se preguntó.

En tal sentido, dijo que “así como (el gobierno nacional) eliminó el fondo sojero, ahora decide que el impuesto a los combustibles siga, por lo que entiendo que buscarán la forma de que llegue de alguna manera a las provincias. Si lo mantienen y se lo queda Nación, sería la muerte del federalismo en la Argentina en términos fiscales”, indicó.

Para el edil, hay que “ponerle un límite a la voracidad de recursos que capta la Nación”. Insistió en que “los subsidios no son una gracia divina del presidente, sino el resultado de lo que aporta la gente”. Y no sólo planteó la incertidumbre que hay respecto del destino de esos recursos, sino también “de qué pasará con los subsidios que los pasajeros reciben a través de la tarjeta Sube, como es el caso de quienes cobran la asignación universal por hijo y otros beneficiarios”.

Municipalización

Para la presidenta del bloque Unidad Ciudadana, Norma López, “hay que agotar las instancias para que la Nación restituya los subsidios. Ni intendentes ni gobernadores deben permitir que se lleve adelante un ahogo económico a las provincias y las ciudades, que no podrán sostener el sistema de transporte”, destacó.

Para la concejala, la necesidad de un aporte provincial “es fundamental. Santa Fe no puede dejar de lado a los pasajeros y Rosario es la ciudad de mayor complejidad en cuanto a accesibilidad y transporte. La Intendencia debe convocar a un gran acuerdo empresario para poder hacer frente a esta situación”, destacó.

Para López, tal como lo plantearon a través de un proyecto ya ingresado en el Palacio Vasallo, la solución pasará por “la municipalización del sistema, que es lo que en la práctica viene sucediendo, porque si las empresas colapsan como sucedió en 2001, va a ser el el Estado municipal el que tenga que salir a dar respuesta, como ya tuvo que hacerlo”.

El silencio de Cambiemos

Los integrantes del bloque Cambiemos optaron ayer por la prudencia y el silencio ante los anuncios hechos por el ministro de Hacienda de la Nación, Nicolás Dujovne, que habló del “traslado de los subsidios a las provincias”. El concejal Carlos Cardozo indicó que por ahora no había detalles, por lo que señaló que esperarían los mismos, que surgirían de una reunión entre el ministro del Interior de la Nación, Rogelio Frigerio, y los titulares de Hacienda de las provincias. “Una vez que tengamos esa información completa, va a haber una declaración”, dijo ayer Cardozo, y anticipó que será la concejala Renata Ghilotti la que oficiará de vocera del bloque en esta temática.