La ciudad de San Pedro Tlaquepaque, en México, fue el escenario de un insólito robo, digno de un guión de película. Un hombre robó un coche fúnebre con un cadáver en su interior. Aunque el susto para los familiares del muerto duró poco, porque ese mismo día lograron localizar al delincuente, lo detuvieron y recuperaron el ataúd.

Según confirmaron las autoridades policiales, el ladrón -identificado como Aníbal Saúl de 40 años- aprovechó que el vehículo tenía las llaves puestas para llevárselo.

En el momento del robo, el coche fúnebre estaba estacionado en el barrio Jardines de la Paz, a la espera de trasladar el cuerpo de un hombre de 80 años a una funeraria cercana.

Una vez que se notificó a las autoridades, se montó un operativo policial por la zona y lograron localizar el auto en la Autopista Zapotlanejo. Los efectivos detuvieron de manera inmediata al ladrón, que quedó bajo disposición del Ministerio Público de la Fiscalía General del Estado, que será la encargada de determinar su situación legal.