“La situación económica es cada vez más crítica y nosotros seguimos sin respuestas. No es ni capricho ni exageración, es apenas aproximarnos a pedir que el aumento responda a la inflación y recupere el poder adquisitivo de nuestro salario, que está fuertemente deteriorado”, sostuvo Mariana Carminatti, secretaria general de ADUL.

La entrevistada recordó que la paritaria docente venció en febrero, y desde entonces les ha sido imposible negociar con el gobierno nacional: “Lo que ha venido ofreciendo el gobierno hasta ahora, un 15% en cuatro cuotas sin cláusula gatillo y a terminar de cobrar en enero de 2019, cada minuto es más insostenible”.

A pesar del nivel de inflación, que el propio presidente Macri reconoce que superará el 30% a fines de 2018, los docentes universitarios siguen con los mismos salarios del año pasado, más un 5% que otorgó el gobierno de forma unilateral y por decreto en el mes de mayo.

“Esta semana entregamos una carta al ministro de Educación Alejandro Finocchiaro, para pedirle que nos convoque a reunión paritaria. La recibió en persona y se comprometió a convocarnos para esta semana, cosa que no sucedió“, reclamó Carminatti, y precisó que, finalmente, habrá una reunión el lunes.

La entrevistada detalló que el congreso extraordinario de CONADU Histórica que se desarrolló este viernes decidió continuar con el cese total de actividades en las universidades, que tuvo un altísimo nivel de acatamiento en su primera semana.

La nueva semana de actividades de protesta comenzará este lunes con la instalación de la carpa docente desde las 12:00, a lo que seguirá una bicicleteada organizada por estudiantes de la Facultad de Humanidades y Ciencias, que unirá Rectorado con Ciudad Universitaria.

Además, el jueves marcharán junto a los trabajadores del área de Ciencia y Técnica: “Tenemos que unificar las luchas y solidarizarnos entre las y los trabajadores, como forma de obtener una respuesta de este gobierno, que parece no tomar nota en absoluto de lo que ocurre“, sostuvo Carminatti.

Por último, la secretaria general de ADUL afirmó que “todo el sistema universitario está en peligro”, ya que “los envíos de fondos para funcionamiento están retrasados y han sido fijados en montos que han sido ampliamente superados por la inflación”, por lo que se corre el riesgo de que las facultades no puedan seguir abiertas hasta fin de año.