Independiente se consagró campeón de la Suruga Bank, tras derrotar a Cerezo Osaka por 1-0 en Japón. El Rojo se tomó revancha de la derrota de 2011 y llegó a las 18 estrellas internacionales, con lo que alcanzó a Boca como máximo ganador argentino fuera del país.

El conjunto que dirige Ariel Holan tomó el control desde el arranque, aunque le faltó profundidad para quebrar rápido el marcador. Además, se generó una polémica tras un desborde de Silvio Romero por la derecha y su centro que pegó en la mano de Tatsuya Yamasdhita.

Antes del gol, Independiente contó con tres situaciones. Un tiro libre de Pablo Hernández que se fue por encima del travesaño, un remate de Martín Benítez que detuvo el arquero y un nuevo intento del ex Celta que también terminó en las manos de Kenta Tanno.

A los 27 minutos, y después de una gran acción colectiva, Romero aprovechó un rebote en un rival para quedar mano a mano con el guardameta. El ex Lanús resolvió con mucha categoría para dejarlo en el piso y luego solo tuvo que empujarla para romper el cero en el marcador.

En el complemento, Independiente no pudo liquidarlo y hasta tuvo momentos de sufrimiento. Allí apareció Martín Campaña con una atajada bárbara frente al anticipo de Mizuki Ando luego de un tiro de esquina desde la izquierda ejecutado por el brasileño Souza.

Esa chance, junto con el remate de Toshiyuki Takagi en el cierre de la etapa inicial, fueron las oportunidades más claras. Los locales complicaron con la pelota parada y la presión alta para buscar la igualdad, mientras que el Rojo solo acercó peligro con un cabezazo de Romero.

El cierre del encuentro desató la locura de Independiente, que se consagró campeón de la Suruga Bank y volvió a escribir una página de gloria en el libro dorado de su historia. Desde Japón llegó el grito que le permitió por fin alcanzar a Boca y mirar a todos otra vez desde lo más alto.