Gustavo Kollmann

El defensor público del chofer Oscar Centeno, Gustavo Kollmann, afirmó que su defendido “tuvo temor” y que por eso “decidió quemar” los cuadernos donde detalló el recorrido del pago de coimas durante el kirchnerismo. Además aseguró que desconoce dónde está su defendido, que se amparó en el programa de protección de testigos.

“Hoy Centeno está en libertad pero sometido a un programa de protección de testigos, por lo que desconozco su paradero”, dijo Kollmann.

El abogado afirmó que el chofer de Roberto Baratta empezó a registrar de forma escrita su rutina de viajes “como resguardo”. “Se sentía cómodo trabajando, él quería seguir con su puesto trabajo”, apuntó.

Sobre dónde están las anotaciones, afirmó que “cuando la ex pareja empezó a extorsionarlo” y supo que su amigo, al que le había dejado los cuadernos, los había estado revisando “sintió temor y una persona le recomendó deshacerse de ellos, ahí decidió quemarlos”.

Por otra parte, el defensor público aclaró que, lo que los diferencia de un abogado privado, es que son especialistas pagos por el Estado que garantizan el debido proceso a quien no tenga letrado de su confianza en la defensa técnica.

El defensor de Centeno dijo que su defendido, a Néstor y Cristina Kirchner, “los veía frecuentemente”. “No tenía relación directa con los ex presidentes, pero sí los ha visto y algún contacto tuvo en alguna oportunidad”, aseveró.

Hacia el futuro de la investigación por los cuadernos de las coimas, Kollmann afirmó que a Centeno “se le informó sobre sus derechos y sus obligaciones en este acuerdo y beneficio que le da la ley penal”. En ese sentido, destacó: “Está en él cumplir con esas obligaciones y colaborar”.