Buscan expropiar el terreno a su actual dueño, Luis Alberto García Cullá.

Tras una hora de discusión, no hubo demasiados avances sobre el proyecto enviado por el Departamento Ejecutivo para concretar la expropiación de la Recova y del predio donde funcionaron los Grandes Almacenes Ripamonti, que divide las aguas entre los ediles.
Ayer, y luego de tratar el tema de los cascos con el secretario de Gobierno y Ciudadanía, Dr. Eduardo López, los concejales de Cambiemos volvieron a mostrar su postura en contra de la expropiación de la Recova, ya que consideran que primero se debería intervenir en la deteriorada estructura del edificio. Es que entienden que existe riesgo de derrumbe, lo cual podría lastimar a algún ciudadano teniendo en cuenta que se trata de una esquina céntrica muy transitada tanto por peatones como por vehículos. Remarcan que, ante cualquier “accidente” por derrumbe de paredes, la responsabilidad pasaría a ser pura y exclusivamente del Municipio.
Durante la reunión de comisión de ayer, los concejales oficialistas Evangelina Garrappa y Jorge Muriel insistieron en tratar el proyecto de expropiación presentado el pasado mes de mayo por el Departamento Ejecutivo Municipal. El proyecto activa los mecanismos necesarios para expropiar el histórico inmueble a la vez que autoriza al intendente, Luis Castellano, a solicitar que la Provincia participe del proceso y provea los recursos que demande el trámite expropiatorio.
El presidente del Concejo Municipal, Raúl Lalo Bonino dijo al respecto que “vamos a expropiar algo que se está cayendo a pedazos… la expropiación debería ser el segundo paso. Lo primero que hay que realizar es mejorar la estructura”. Al mismo tiempo, el referente de Cambiemos se preguntó cuál sería la reacción en caso de que viniera una fuerte tormenta: “Me genera ruido esta ordenanza, porque no estamos haciendo nada para mantener en pie la estructura. Empecemos por ahí, con el cuidado del patrimonio, es lo primordial”.
Vale aclarar que los fondos no serán municipales sino que se espera que sea la Provincia quien se haga cargo del aporte económico, como fue en los casos del Molino Franchino en la ciudad de Santa Fe o la casa de las Hermanas Cossettini en Rosario.
Por su parte, el otro concejal del PRO-Cambiemos, Hugo Menossi, pretende conocer cuál es el fin que se le va a dar a la propiedad que al menos por ahora sigue en poder del empresario Luis García Cullá. Ante este planteo, el concejal del PDP, Lisandro Mársico afirmó, que hizo las consultas judiciales pertinentes, y aducen que no es necesario determinar la finalidad para llevar adelante una expropiación.
De acuerdo al proyecto, el Ejecutivo buscará mediante un proceso participativo, al estilo del que definió el uso del Viejo Mercado, para que todos los rafaelinos decidan qué es lo quieren que funcione en la esquina de calles 9 de Julio y Belgrano, frente a la Plaza 25 de Mayo y a menos de una cuadra de la Catedral San Rafael.
Así, a pesar del esfuerzo de Muriel y Garrappa de buscar acelerar el tratamiento y la aprobación en el recinto, todavía hay obstáculos que impiden su avance. De aprobarse la iniciativa en el Concejo -por ahora difícil dada la posición del bloque mayoritario de Cambiemos-, la discusión pasaría a la Legislatura provincial para que tome rango de ley. De todos modos, la esperanza es lo último que se pierde y los ediles peronistas no se resignan a dar la discusión para que se trate el proyecto, aunque necesitan de consensos si quieren una votación favorable. Mientras tanto, el dueño sigue buscando comprador en el marco de una carrera silenciosa con el parlamento local.