El ex presidente fue condenado por la causa Ciccone

La Justicia condenó al exvicepresidente Amado Boudou a cinco años y diez meses de prisión por los delitos de cohecho pasivo y negociaciones incompatibles con la función pública por la venta de la ex-Ciccone Calcográfica.

En la previa, la defensa del exfuncionario K había pedido suspender el veredicto al argumentar que el presidente del Tribunal Oral Federal 4 Pablo Bertuzzi no podía intervenir por supuesta parcialidad del magistrado y por haber sido candidato del Gobierno a ocupar un cargo clave en la Cámara Federal. La medida fue rechazada.

El juicio oral había empezó el pasado 3 de octubre y, además de Boudou, fueron juzgados su amigo, el empresario José María Nuñez Carmona; el abogado Alejandro Vandenbroele, titular de The Old Fund; Rafael Resnick Brenner, jefe de asesores de la AFIP; Guido Forcieri, exfuncionario del Ministerio de Economía; y Nicolás Ciccone, antiguo dueño de la empresa.

Según la acusación, mientras ocupaba el cargo de ministro de Economía, Boudou -a través de su amigo Carmona y Vandenbroele como intermediarios- se interesó en la adquisición del 70% de las acciones de la quebrada compañía, que estaba encargada de la impresión de papel moneda, por lo que puso en marcha su salvataje.

El exvicepresidente K negó siempre la imputación y rechazó tener vínculo alguno con Vandenbroele: sostuvo que el levantamiento de la quiebra estuvo vinculado a fondos del banquero Raúl Moneta.

“Jamás negocié el 70% del paquete Ciccone”

Previo a la lectura del veredicto, Boudou dijo que “jamás” negoció por él o a través de terceras personas la compra de la ex-Ciccone. “Jamás negocié por mí ni a través de terceros la compra del 70 por ciento del paquete accionario”, dijo el exfuncionario K, que consideró que en el proceso se “invirtió la carga de la prueba”.

Además indicó que “el propio Vanderbroele dijo que cohecho no existió”. “La situación del cohecho no tiene correlato con ninguna de las pruebas que se dieron”, dijo Boudou, en sus últimas palabras ante el tribunal, previo al veredicto.

Boudou dijo que “la situación del cohecho no tiene correlato con ninguna de las pruebas que se dieron” y subrayó que “hay sobrada evidencia de que no hubo negociaciones incompatibles”.

También, se refirió a medidas que llevó adelante el gobierno kirchnerista y opinó que “los políticos que deciden transformar la realidad son perseguidos”. “No hay duda de que el país del 2018 es más injusto que el país del 2015. Vine esperando encontrar justicia, ojalá así sea”, afirmó.