Diego Cabot

El escándalo que desataron los cuadernos de las coimas no solo repercutieron en el ámbito político y judicial, sino que también afectó a los protagonistas de la investigación. Ese es el caso de Diego Cabot, el periodista de La Nación que obtuvo las anotaciones originales, de puño y letra, de Oscar Centeno, el ex chofer de Roberto Baratta, quien llegó a ser el número dos de Julio De Vido. Invitado a la mesa de Mirtha Legrand, se refirió a las amenazas que recibió después de publicar la noticia.

“Prefiero creer que todas las cosas que me llegan son palabras de cobardes, que no se animan a decírmelo en la cara”, sostuvo, contundente, el periodista.

Fue el testigo “B”, identificado como Jorge Bacigalupo, quien le entregó a Cabot los famosos cuadernos que revelaron la red de corrupción kirchnerista en el sector energético y la obra pública.

El hombre de 73 años, que fue policía federal y tenía un lazo de amistad con Centeno, se los entregó en una caja. Aunque juró que nunca los leyó, se los dio a Cabot porque había leído “Hablen con Julio”, el libro del periodista que reveló la misma mecánica que se detalla en las anotaciones del ex chofer.

Por orden del juez Claudio Bonadio, a cargo de la causa, la Justicia detuvo a 17 personas, entre ex funcionarios y empresarios. Entre ellos: Baratta, Walter Faygas (ex titular de Enarsa), Javier Sánchez Caballero (IECSA), Gerardo Ferreyra y Jorge Neyra (Electroingeniería), Carlos Wagner (Esuco), Armando Loson (Albanesi) y Carlos Mundin (BTU). Juan Carlos De Goycoechea (Isolux) pidió declarar como “imputado colaborador”.

El último prófugo es Oscar Thomas, uno de los ex funcionarios que “aportó para la Corona”, según escribió Centeno en 2013. Según se pudo saber, a través de una fuente del Ministerio de Seguridad, que el ex director ejecutivo de la Entidad Binacional Yacyretá está de vacaciones en un país árabe. Una vez que aterrice en Ezeiza, lo detendrá la Interpol.