Brenda Vimo. Secretaria de Desarrollo Social del Municipio.

La situación económica es acuciante. Las definiciones macroeconómicas sobre las tarifas, el dólar, la tasa, los ajustes, tienen repercusiones terribles sobre la economía de cada una de las familias, las cuales terminan siendo expulsadas del sistema y trasladan sus reclamos a los niveles más cercanos del Estado: los Municipios. Necesitan imperiosamente una ayuda y miran al que está más cerca. Es una historia conocida. Pero no por eso, deja de ser menos actual y cruda.
Ayer, funcionarios del Ejecutivo Municipal fueron trasladaron estas preocupaciones al seno del Concejo Municipal, que ofició de anfitrión. Una reunión que no fue anunciada por parte del Cuerpo Legislativo y que terminó siendo concretada sin acceso a la prensa, en la sala de reuniones de la Presidencia y no en el recinto, pese a que colegas de otros medios lo reclamaron. Un despropósito.
El Jefe de Gabinete, Marcos Corach, acompañado por la Secretaria de Hacienda, Marcela Basano y la de Desarrollo Social, Brenda Vimo, le pidieron al Cuerpo Legislativo que se habilite una redirección de partidas, por un monto de 9 millones de pesos, para poder hacer frente al aumento de las demandas sociales que se dieron en los últimos tiempos, que debe hacerse frente con un presupuesto pensado hace un año, cuando las expectativas para este 2018 estaban bastante lejos de lo que la cruda realidad terminó demostrando.
En diálogo con LA OPINION, Vimo indicó que “fuimos a plantear la realidad social que estamos viviendo en la ciudad, para plantear las dificultades y la demanda insatisfecha frente a las necesidades de muchos rafaelinos en esta situación económica que está atravesando nuestro país y que nuestra ciudad no es ajena. En este marco, podemos plantear toda la demanda insatisfecha que necesitamos cubrir y por lo cual necesitamos el acompañamiento por parte del Cuerpo Legislativo en la reasignación de fondos para reforzar esta asistencia a la ciudadanía que le está necesitando”.
“Mostramos este cuál es la necesidad que más se está planteando, cuál demanda qué más aparece”, dijo Vimo y detalló: “sin duda la alimentaria”. Aunque, también aparecen otras: como la ayuda para pagar el servicio atmosférico o el servicio de sepelio.
“Esto tiene que ver con determinadas políticas macroeconómicas que han determinado que muchas familias tengan que reajustarse y que hoy no cuenten con la posibilidad de hacer cosas que antes podían hacer”, indicó Vimo. Estos cambios a nivel nacional se pueden ver con lo que pasa con el servicio de sepelio: “el PAMI te da un subsidio de $ 6000 cuando para poder tener un cajón y un sepelio necesitas por lo menos $ 14500. La gente pide ayuda porque no tienen dinero ni la posibilidad de hacerlo y menos cuando se hace por reintegro.
Otro tema que causa preocupación y reclamo de ayudas tiene que ver con el gas y las enormes boletas a pagar luego de los aumentos de las tarifas para poder calefaccionar una vivienda. “Todo esto hace que se abran nuevos comedores y que en los comedores ya existentes la necesidad de alimentos crezca porque hay más chicos”, concluyó
“Hay que poder entender que el presupuesto para el área social fue realizado en agosto y septiembre del año 2017 y todos sabemos cómo a aumentado todo, la inflación que estamos padeciendo. Lo que antes nos alcanzaba para una determinada cantidad de insumos, hoy nos alcanza para mucho menos”, indicó la funcionaria.
“Esto sumado a que la demanda asistencial, o sea la cantidad de gente que viene a pedir ayuda, se ha aumentado al menos en un 30% en algunas en algunos casos, en otros un 40% y, en el tema de servicio atmosférico, en un 100%”, concluyó.
Por otra parte, manifestó en declaraciones a otros medios que el Municipio aporta ayuda alimentaria en unas 10.000 raciones diarias. Esto es cerca del 10% de la población de la ciudad.