Mientras desde la gestión de Mauricio Macri se hace hincapié en el ahorro de energía debido al recorte de subsidios y el encarecimiento de las tarifas, en Rosario unos 280 edificios emplean electricidad como única fuente de energía.

De ese total, 130 son electrointensivos, es decir que fueron planificados y construidos de esa forma, sin conexiones de gas y con la totalidad de dispositivos para calefaccionar , refrigerar, calentar agua y cocinar alimentados por el suministro eléctrico.
De acuerdo a los registros de la Empresa Provincial de la Energía, a esa cantidad de edificios hay que agregarles los 40 proyectados que ya han hecho pedidos de factibilidad desde 2017 a la fecha y, al igual que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se espera que ese número crezca.