Luego de un proceso de nueve meses, un tribunal de Estambul determinó las condenas agravadas contra imputados acusados de tomar parte de actividades subversivas o de encuentros armados sobre el puente del Bósforo, ahora rebautizado “Puente de los Mártires”, la noche de la intentona fracasada.

Todos fueron arrestados pocas horas después, el 16 de julio de 2016, cuando las fuerzas leales al presidente Recep Tayyip Erdogan retomaron el control del país. En aquellas horas dramáticas, siete golpistas y otros 32 civiles y ocho policías que intentaban detenerlos perdieron la vida en enfrentamientos armados en la principal vía de comunicación entre las dos orillas de Estambul.

Entre las víctimas se contó el conocido publicista Erol Olcock, amigo personal de Erdogan, quien en su funeral no pudo contener las lágrimas, junto con su hijo, Abdullah Tayyip Olcok, de 17 años de edad.

El publicista también había trabajado por largo tiempo en las campañas de comunicación del oficialista Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) del presidente.

Por estas muertes se emitieron condenas a 12 responsables, mientras otras 72 penas se pronunciaron por atentado contra el orden constitucional.

Penas menores, entre 15 y 17 años y medio, fueron dictaminadas contra 27 imputados y otros 44 llevados a juicio fueron absueltos.

Estas últimas decisiones generaron las protestas por parte de los familiares de las víctimas, reunidos en una enorme sala de audiencia con más de 700 butacas en el Tribunal de Silivri, pese a lo cual centenares de personas no lograron ingresar por falta de espacio.

“La justicia triunfó mientras se acerca el segundo aniversario del golpe de Estado”, comentó Mahir Unal, vocero del AKP, a la salida del tribunal.

Pero a dos años de distancia, la herida del intento de golpe permanece abierta. Pese a las decenas de miles de arrestos de sospechosos de conformar la red golpista infiltrados en estructuras estatales, Ankara considera que los ideólogos principales siguen impunes.

Comenzando por el imán Fethullah Gulen, autoexiliado en Estados Unidos en 1999, cuya falta de extradición se halla en el centro de las tensiones con Washington.

Según la Inteligencia turca, varios presuntos líderes golpistas pasean libremente por Europa, como el teólogo islámico Adil Oksuz, considerado el brazo derecho de Gulen.

Las conmemoraciones que se desarrollarán el domingo con la participación de Erdogan, principalmente en Estambul, no servirán sólo para recordar a las víctimas y la normalidad en Turquía todavía parece estar muy lejana.