A nueve años de la muerte de Michael Jackson, siguen apareciendo revelaciones sobre su vida privada. Conrad Murray, su médico personal, aseguró en una entrevista que, por orden de su padre, el “Rey del Pop” fue castrado químicamente para preservar su timbre de voz agudo.

Murray, acusado de haber causado la muerte de la estrella el 25 de junio de 2009 -ya cumplió su condena por “homicidio involuntario”-, habló con el sitio estadounidense The Blast, a raíz del fallecimiento de Joe Jackson hace quince días. Y no tuvo piedad con el padre de Michael.

“Joe Jackson fue uno de los peores padres de la historia. Michael solo conocía malos tratos por parte de él. No tengo palabras para describir el horror que supone que alguien castre químicamente a su hijo para que no pierda su voz aguda”, sentenció el cardiólogo, que en noviembre de 2011 había sido condenado a cuatro años de prisión por suministrarle el tranquilizante propofol, que terminó con la vida del cantante. Pero en 2013, fue liberado por buen comportamiento.

No es la primera vez que Murray devela intimidades del maltrato de Jackson padre. El médico había declarado que Joe obligaba a Michael a recibir inyecciones de hormonas para evitar que su voz fuera más grave. Vale recordar que el propio autor de Billie Jean habló de los abusos y castigos físicos que recibía él y sus hermanos de parte de su papá.

Ya en 2011, un ensayo publicado por un grupo de médicos franceses apuntaba que el cantante había sido sometido a un agresivo tratamiento antiacné que podía haber provocado su castración química.

Joseph Walter Jackson murió a los 89 años el 27 de junio pasado a causa de un cáncer. Seguía casado con Katherine Scruse, con quien tuvo diez hijos. Fue el creador y manager de los Jackson Five. Murray dijo al respecto de su muerte: “Ojalá encuentre redención en el infierno”.