Norma Cuevas. Perdió a su hija porque le negaron un aborto legal. Hoy brindará una charla.

En este momento histórico, en que el Congreso de la Nación está debatiendo, por primera vez, la Ley de Interrupción Legal del Embarazo y habiéndose ya obtenido la media sanción en la Cámara de Diputados por la presión popular, la
organización Revuelo Disidencia junto al Plenario de Trabajadoras del Partido Obrero y el Partido Comunista Revolucionario de Rafaela, plantean que el caso Ana María Acevedo, está más presente que nunca.
De esta manera, esta tarde, desde las 18:30 Hs., con entrada libre y gratuita, en la Biblioteca Monseñor Antonio Brasca, se realizará una charla-debate con Norma Cuevas, mamá de Ana María Acevedo y una de las expositoras fundamentales en el Debate de la Ley por el Aborto Legal, quién contará su historia y su lucha, ante un sistema de salud público que falló y una justicia que, por primera vez, castigó a los profesionales de la salud responsables.

CASO ANA MARÍA
Ana María fue una joven santafesina de 19 años a la cual le diagnosticaron cáncer maxilar, en el mismo momento en que empezaba a gestar un embarazo. En el hospital Iturraspe de la ciudad de Santa Fe, no sólo le fue negada la interrupción voluntaria del embarazo, sino que tampoco quisieron brindarle el tratamiento necesario para su enfermedad, aludiendo a que se debía preservar la vida del feto.
El 26 de abril de 2007, cuando cumplió 22 semanas de gestación, los médicos decidieron adelantar el parto y realizarle una cesárea, a raíz del dramático estado de salud de la mujer. La beba murió a las 24 horas. Después de un rápido deterioro de salud, Ana María falleció el 17 de mayo de 2007 y dejó a 3 hijos sin madre.
Por primera vez en el país, se procesó a los médicos involucrados por los delitos de lesiones culposas e incumplimiento de los deberes de funcionario público, sentando el precedente de que no practicar un aborto legal puede constituirse en delito.

NORMA CUEVAS Y SU LUCHA
Tras la muerte de Ana María en 2007, su mamá Norma y su papá, Haroldo, se hicieron cargo de sus nietos, pero también de la lucha para que no haya más casos como el que vivieron. Piden que nadie se olvide de lo que sucedió y que el Estado les dé la respuesta que necesitan.
Norma Cuevas fue una de las intervinientes en el Debate congresal, dando cuentas de la tremenda historia de Ana María que testimonia lo que atraviesan las mujeres pobres a la hora de interrumpir sus embarazos y la responsabilidad que tienen la Iglesia y el Estado en las muertes derivadas de estos cuadros.
De esta manera, una Norma conmovida en el Congreso leyó: “Yo peleé para que le saquen el embarazo y que pueda seguir el tratamiento (…) les dije que ella no era sola, que ella tenía 3 hijos esperándola. Dejaron el embarazo; a los 6 meses le sacaron la criatura [que tampoco tuvo sobrevida]. Y a los 14 días ella falleció. Desde que le hicieron la cesárea hasta que ella falleció, ningún médico la atendió, la dejaron abandonada”
Y finalizó con un conmovedor escrito que repetía la frase: “Mi nombre es Ana” y que denunciaba que fue condenada por “ser pobre, ser madre y ser mujer”.