Cuando iniciaba el 2018 la cifra rondaba los 400, en junio este número salto a 500 y ahora ya llega los 600. Las autoridades locales se mostraron preocupadas por la situación, por lo que han decidido abrir otro comedor en el barrio San Pantaleón, a almuerzo que se le brindaba a diario, se le agrego otras comidas. Para hacer un trabaja más integrado en los próximos días se sumará, la nutricionista Andrea Bertone, con la idea de hacer taller sobre la buena alimentación y enseñanza de cómo hay que cocinar, “en Florencia ya se había hecho algo similar, hace algunos años atrás y nos encontramos que muchas madres no saben cocinar”, expreso el secretario de gobierno.

Además del ejecutivo municipal, aclararon que los fondos que envía el Gobierno Provincial, no alcanza para hacer una comida nutritiva y digna, por lo que la Municipalidad pone un 20% aproximadamente, para asegurar una alimentación saludable.