La gobernadora se mostró junto a un militante "provida" durante el 9 de julio

Mientras en el Senado desfilaban expositores a favor y en contra del proyecto de legalización del aborto, la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, recibió al nuevo arzobispo de La Plata, Víctor Fernández, una de las voces más críticas de la Iglesia en torno a la iniciativa.

La reunión se realizó apenas dos días después de que la mandataria se mostrara con un pañuelo celeste, símbolo de las agrupaciones en contra de la iniciativa por el aborto legal, junto a un militante “pro vida” en la catedral de la capital bonaerense.

Fuentes oficiales señalaron que el encuentro entre Vidal y el religioso fue “protocolar” y que ya estaba pautada hace tiempo, cuando se conoció la designación de Fernández al frente de la catedral platense.

Leer más: María Eugenia Vidal se mostró con el pañuelo celeste de la campaña “por las dos vidas” contra el aborto

De esta forma, por segunda vez en una semana, la Gobernadora mostró su rechazo al proyecto por el aborto legal. Hasta estos días, no se había expresado en público y ni siquiera había participado del “pañuelazo” por las dos vidas, que encabezó la vicepresidenta Gabriela Michetti y contó con la presencia de funcionarios de distintas áreas.

Al igual que todos los representantes de la Iglesia, Fernández es un ferviente opositor de la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo. Incluso, esta semana le pidió públicamente al presidente Mauricio Macri que, si la ley llega a ser sancionada en el Senado el próximo 8 de agosto, la vete.

“Es la muerte de un inocente, de un niño y de un argentino”, criticó el religioso en referencia a la legalización del aborto.

La declaración del monseñor ocurrió tras su primer Tedeum al frente del arzobispado de La Plata. De la ceremonia religiosa había participado la gobernadora Vidal y el intendente de la capital bonaerense Julio Garro. En un inusual cierre, hubo manifestaciones y cantos “a favor de las dos vidas”, en donde los presentes levantaron globos y pañuelos celestes. En este marco, Fernández argumentó que la idea del sermón era defender a los “más débiles, los más frágiles”.