Gmail, el servicio de correo electrónico de Google, rediseñó su interfaz y sus novedades llegarán durante este mes a todos sus usuarios.
Una de esas nuevas funciones son los iconos emergentes, que ayudan a gestionar el correo con algunos clics, ahorrando tiempo a la hora de redactar un mensaje o enviar un documento.

La segunda de ellas es la posibilidad de demorar los emails. Esta función es interesante para evitar pasar de alto algunos mensajes, ya sea por falta de tiempo o porque la atención está puesta en otras tareas.

De este modo, se puede “aplazar” el correo para que el usuario reciba la notificación y así pueda responderlo más tarde, cuando el usuario disponga de más tiempo, y así responderlo de manera adecuada.

La tercera opción es realizar un seguimiento de los correos. Esta funcionalidad consiste en el análisis de los mensajes entrantes y destacar –mediante un alerta– aquellos que deben responderse o que requieren un monitoreo especial.

Esta herramienta tiene vital importancia para seguir el avance de proyectos donde se intercambian diversos mensajes con una misma persona y con el mismo asunto.