Así lució el salón de fiestas de Libertad, cubierto de stands y muchísimo público recorriéndolos.

Unos trescientos jóvenes cooperativistas de las cooperativas escolares de nuestra ciudad y de la región, a los que se sumaron cooperativas escolares de los distintos puntos geográficos del país, tales como Ushuaia, Misiones, Jujuy, Caleta Olivia, agregándole jóvenes cooperativistas de Brasil, Paraguay y Uruguay.
Todos dando ejemplo cabal que la semilla cooperativista caló hondo en sus espíritu y han sabido trasladarla a la acción, teniendo fundamentos solidarios que guían su accionar.
En nuestra visita hemos dialogado con muchos de esos escolares y nos encontramos con cosas maravillosas y con algunos ejemplos que son dignos de imitar, por ejemplo los cooperativistas de una humilde escuela misionera, que elaboran elementos para comercializar y los frutos de esa venta no se destinan a la escuela, sino que en un gesto solidario son destinados al hospital de la población, aportando así, un servicio a toda la comunidad. Otros cooperativistas de una escuela rural de nuestra ciudad, elaboran alimentos que venden y la ganancia se destina a adquirir elementos que fueron sustraídos del establecimiento que recientemente fue víctima del accionar delictivo. Otras cooperativas escolares han volcado los frutos de sus esfuerzos a colaborar con personas de escasos recursos de su lugar de origen, o como los alumnos sureños que han puesto en marcha un servicio de viandas – la escuela es de jornada completa- saludables, que son vendidas, pero solidarios con aquellos condiscípulos que no alcanzan a hacer frente a la erogación, colaboran con ellos para que obtengan su almuerzo. Otros estudiantes destinan las ganancias a adquirir diversos elementos que son destinados a la entidad educativa.
Como estos podríamos dar muchos ejemplos y seguramente en todos y cada uno de los emprendimientos está signado por los principios cooperativos, por supuesto esta valiosa actitud debe enorgullecer a quienes impulsaron y sostuvieron la creación de cooperativas escolares, ya que la siembra está dando sus frutos y se replicarán en la vida de los futuros dirigentes, apostando a lograr un mundo mejor.