Aún quedan cuatro niños y el entrenador por rescatar

“Planeamos rescatar a los cuatro niños y a su entrenador”, dijo el gobernador de la provincia de Chiang Rai, Narongsak Osottanakorn, que dirige la célula de rescate. También detalló que el médico y los tres miembros de la marina tailandesa que están con el grupo desde el momento del hallazgo saldrán de la cueva el martes.

Los ocho niños -cuatro rescatados el domingo y cuatro el lunes- fueron extraídos de la cueva de Tham Luang por un equipo de experimentados buzos extranjeros flanqueados por miembros de la marina tailandesa se encuentran en “buen estado” de salud, según indicaron las autoridades. Se suman tres niños más que fueron rescatados durante esta mañana.

El megaoperativo de rescate comienza con el objetivo de conseguir evacuar a los cuatro chicos y a su entrenador

“Los ocho están en buen estado, no tienen fiebre”, anunció ante la prensa Jesada Chokedamrongsuk, el secretario permanente del Ministerio de Salud Pública, desde el hospital Chiang Rai. “Todos están en buen estado mental”, agregó.

Los niños fueron sometidos a radiologías y análisis de sangre. Dos de ellos, que mostraban síntomas de neumonía, recibieron antibióticos y se encuentran en un “estado normal“, dijo el responsable, que indicó que todos permanecerán en observación en el hospital durante una semana.

Sin horario establecido

Las lluvias que empezaron a caer el martes añadían presión a las operaciones para rescatar a los cuatro niños restantes y a su entrenador.

Un responsable de las operaciones de rescate explicó que aún no se habían fijado los horarios de la nueva misión. “Pero garantizo que todos estarán seguros”, dijo, mostrando el optimismo generalizado entre los socorristas, tras el éxito de los dos primeros rescates.

Los futbolistas de los Jabalíes Salvajes pasaron nueve días en las entrañas de la cueva hasta que dos buzos británicos lograron dar con ellos, a principios de la semana pasada. Afectados por lo vivido pero vivos, los chicos se refugiaron en una roca a más de cuatro kilómetros de la entrada de la cueva.

Tras el descubrimiento, los socorristas revisaron desesperadamente todas las opciones posibles, desde cavar túneles desde la montaña hasta hacerles esperar bajo tierra durante semanas el fin de la época del monzón.

Pero frente a la amenaza de nuevas lluvias y de una bajada de los niveles de oxígeno en la cámara en la que estaba refugiado el grupo, las autoridades decidieron el domingo apostar iniciar la evacuación.

El avance de las operaciones alegró a los allegados y familiares de los chicos.

“Quiero que se encuentre bien y que regrese rápido a la escuela”, dijo Phansa Namyee, un compañero de clase de uno de los jugadores, ‘Night’, de 16 años. “Quiero jugar con ellos, llevarlo al restaurante y pasar tiempo juntos”.