Imágenes del complejo rescate de los chicos atrapados en una cueva de Tailandia.

s una carrera contra el tiempo, contra el agua, contra los pronósticos. En definitiva, contra la naturaleza. El dramático operativo de rescate en Tailandia entró en una etapa de amenaza por las fuertes lluvias que se prevén hasta el miércoles.

De todos modos, el segundo operativo ya dio buenas noticias. Este lunes temprano por la mañana, un quinto chico fue sacado de la cueva de Tham Luang y está siendo tratado en un hospital. Luego se sumaron tres más. En total, ya son 8 los menores que lograron salir y todavía hay 5 atrapados (cuatro niños y el entrenador). Por este lunes, no habrá nuevos rescates.

La gran amenaza sigue siendo el agua. El régimen de lluvias es común para este época del año en esta zona de Tailandia. Se prevé que recién el jueves mejoren las condiciones meteorológicas en el lugar.

Cuatro de los 12 chicos atrapados en la cueva Tham Luang Nang Non, en Tailandia, ya habían sido rescatados en la mañana del domingo​, hora de Buenos Aires. Ese primer rescate demandó nueve horas para sacar a cuatro chicos, lo que demuestra lo dificultoso del rescate.

Los cuatro chicos rescatados en Tailandia.

Tras aquel rescate, se abrió una pausa antes de poder continuar el operativo para sacar a los otros ocho chicos y al entrenador.

Esta pausa –entre 10 y 20 horas– se debió a motivos logísticos y de preparación de equipamiento, según declaró el responsable de las operaciones de socorro durante una conferencia de prensa brindada el domingo.

El centro de operaciones donde 90 rescatistas trabajan contra reloj para sacar a los niños de la cueva, en Tailandia. (EFE)

Tras los preparativos, la segunda parte del operativo se puso en marcha a la 1 de este lunes (hora argentina), según informó Narongsak Osottanakorn, el gobernador de la provincia de Chiang Rai, donde se encuentra la cueva.

“Tendremos buenas noticias dentro de unas horas”, había anticipado el gobernador. Y cumplió con la salida de los otros cuatro rescatados.

El 23 de junio, después de un entrenamiento de fútbol, para celebrar el cumpleaños de uno de ellos, por una aventura o para ponerse a resguardo de la lluvia, los 13 dejaron sus bicicletas y se adentraron en la cueva y quedaron atrapados por la inundación, pese a que se desaconseja entrar en época de monzones.