Lucila de Ponti, diputada nacional por Santa Fe,

En una jornada larguísima, con final electrizante, y ajustada paridad, en la madrugada esperaba votarse la media sanción por la despenalización del aborto. Fueron dos meses de plenarios antes de llegar al recinto, más de 700 expositores a favor de una y otra posición, 130 horas. Para el debate final, el dictamen consensuado (entre 10 propuestas iniciales) llegó cargado de incertidumbre.

Los pañuelos verdes de miles de jóvenes inundaron el Congreso, y en la madrugada desafiaban el frío, esperaban el desenlace. “Aborto legal en el hospital”, fue una de las consignas que retumbaron.

“Terminen con la hipocresía, los que no quieren el aborto legal, promueven al aborto clandestino”, disparó Lucila De Ponti, del Movimiento Evita, anoche en el recinto. La diputada peronista por Santa Fe resumió una idea política compartida por muchos de distintos bloques, el movimiento de mujeres a favor de despenalizar la interrupción voluntaria del embarazo vino para quedarse. Más temprano que tarde, están convencidas, la despenalización se abrirá camino y la Argentina tendrá el aborto legal.

Tal cual se anticipó en los días previos, 10 diputados santafesinos se encaminaban en la madrugada a rechazar el dictamen de mayoría puesto en discusión, mientras que los restantes nueve se sumaban con la afirmativa. El partido de gobierno, el PRO, alineó a todos sus representantes santafesinos en el rechazo. Unos de sus voceros, Lucas Incicco, dijo anoche, “desde una perspectiva jurídica hay vida desde la misma concepción, y se produce entonces una colisión de derechos, el de la autodeterminación de la mujer para practicarse un aborto, y el derecho a la vida por nacer. Y claramente el derecho a la vida está por encima de todo lo demás”, explicó el diputado.

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Incicco, como muchos de los diputados que fundamentaron el “no”, apuntó contra el aborto “porque es una solución simplista, un atajo”. Junto al PRO sumaban votos negativos ambos diputados por el massismo santafesino, Vanesa Laura Massetani y Alejandro Grandinetti. El ex periodista rosarino, que mantuvo cierto misterio respecto de su voto hasta las horas previas, se mostraba ayer satisfecho en los pasillos del Palacio con su decisión; habría recibido centenares de mensajes en su teléfono de agradecimiento.

Gisela Scaglia, santafesina del PRO, nunca dudó sobre su voto. “Nosotros (por el PRO) tenemos la posición que esperaban seguramente nuestros votantes, que se suma en mi caso a las convicciones”, comentó a este cronista.

“Cuando veo que se discute sobre cuándo empieza la vida, sobre si en la semana 14 hay una persona o no, traigo el ejemplo de amigas mías que a la semana 12 de sus embarazos se han hecho estudios genéticos para determinar una gran cantidad de características de sus futuros hijos. Es la prueba de que la persona ya está, y que se puede saber sobre ella”.

El bloque que aportó la mayor cantidad de votos positivos para legalizar el aborto fue el FpV-PJ, con unos 55 sobre un total de 65 integrantes. En cambio, el bloque de Cambiemos, además del propio presidente de la Nación y sus principales ministros, cerca del 70 por ciento de los diputados se expresó en contra. En Santa Fe se mantuvieron las proporciones.

Agustín Rossi, que se encargaría del cierre de su bloque, durante la madrugada, explicó a este diario que “el avance de los derechos no se puede parar, las mujeres se han convertido en un extraordinario sujeto político de cambio”. Entre los peronistas, sólo la diputada Silvina Frana se aprestaba a votar en contra.