La Corte Suprema convalidó la condena a 25 años por abuso contra el cura Ilarraz

El máximo tribunal negó esta mañana un pedido de la defensa del sacerdote condenado a 25 años de cárcel para considerar prescripta su causa por atacar a siete seminaristas

Justo Ilarraz

La estrategia fracasó. Esta mañana, la Corte Suprema de la Nación convalidó el juzgamiento del sacerdote Justo Ilarraz a poco menos de dos semanas de que la Sala II de la Cámara del Crimen de Entre Ríos lo condenara a 25 años de cárcel por el abuso agravado y corrupción de siete menores de 10 y 14 años en un seminario en Paraná del que era preceptor, ataques ocurridos durante los años 1984 y 1995.

En un fallo unánime, los jueces Lorenzetti, Highton de Nolasco, Maqueda y Rosatti -sin Carlos Rosenkrantz- denegaron el pedido del defensor de Ilarraz, el doctor Juan Ángel Forneron, de que la causa en contra del cura prescriba. El máximo tribunal argumentó que “el recurso extraordinario no se dirige contra una sentencia definitiva” y así allanó el camino para que sigan las instancias judiciales.

Así, la Corte evitó un agónico camino que fue explotado, por ejemplo, por sacerdotes abusadores como el padre Julio Grassi, hoy preso en la cárcel de Campana, cuya condena fue ratificada por el máximo tribunal en marzo de 2017, ocho años después del fallo inicial de la Justicia de Morón que le dictó una pena de 15 años. En el medio, Grassi gozó de la libertad condicional a metros del predio de su ex fundación, Felices Los Niños.

Durante casi un mes de audiencias testificaron 24 curas, 4 ex sacerdotes, 3 obispos, las víctimas y sus familiares y el propio Ilarraz, que se declaró “inocente” y dijo que “todo fue un plan orquestado por una de las víctimas”. La fiscalía y las querellas pidieron 25 años de prisión efectiva y solicitaron la prisión preventiva del cura.

El cardenal Estanislao Esteban Karlic

Durante las audiencias, Ilarraz “reconoció las cartas en las que confiesa los abusos” pero aseguró que las escribió “confundido y presionado” por el ex arzobispo de Paraná Estanislao Karlic, para que finalice la investigación interna “porque, si no, perdía el sacerdocio”, contó el fiscal Francisco Ramírez Montrull.

El fiscal se refería a una carta escrita el 18 de enero de 1997 como confesión ante el Tribunal Eclesiástico del Vaticano, en la que el cura reconoció los abusos y confesó haber tenido “relaciones amorosas y abusivas con seminaristas menores”.

Leer más: La carta de una de las víctimas del cura Ilarraz: “Nos quisieron mostrar como los malos”