Inés, la menor de los siete hermanos Zorreguieta, fue encontrada muerta durante la madrugada de este jueves. De acuerdo a fuentes de la investigación, la principal hipótesis que se analiza es un suicidio y la persona que alertó a Emergencias habría sido su madre, Maria del Carmen Cerruti.

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La hermana de la reina Máxima de Holanda nació en 1985, cuando la familia había dejado atrás el paso de Jorge Zorreguieta como Secretario de Agricultura y Ganadería de la dictadura militar y mantenía una vida entre los mejores colegios y clubes.

Su papá se desempeñaba como despachante de aduanas y su mamá era ama de casa. Pese a haber gozado de algunos privilegios económicos, cuando Inesita llegó al mundo, los Zorreguieta no pensaron en mudarse a un hogar más grande: los cuatro hijos que tuvieron en común los padres de Máxima -Jorge tenía tres hijas de una relación anterior- crecieron en el departamento de 120 metros de la calle Uriburu entre Arenales y Juncal, en Barrio Norte, donde todavía vive María del Carmen.

Inés era la protegida de la reina Máxima de Holanda y despertó siempre la curiosidad de la prensa internacional por su perfil bajo y sus problemas de alimentación, que incluso llevaron a que la internaran en una clínica en 2012.

En marzo de 1999, cuando su hermana conoció al príncipe heredero de la corona holandesa, Inesita tenía 14 años. Fue testigo y cómplice del romance desde sus inicios. Y en los días previos a la boda real, fue una figura clave: en ese entonces tenía 16 y estaba por empezar quinto año del colegio cuando viajó a apoyar en todo a su hermana. Y fue en esa exposición ante el mundo en la que quedó en evidencia la devoción de Máxima por su hermanita, a quien eligió como madrina de su hija más joven, Ariane, nacida en 2007 en La Haya.

Meses después y ya con su hermana convertida en princesa, un nuevo gesto puso en evidencia la íntima relación que las unía: Máxima viajó especialmente para estar presente el día en que Inés egresaba del colegio. Por esos días, la joven estaba exultante. Había sido elegida Miss Simpatía por sus compañeros del Colegio Palermo Chico. El 28 de noviembre de 2002 decía adiós a su etapa como estudiante de secundario.

Mientras despuntaba el vicio estudiando canto y guitarra, sus pasiones, comenzó a cursar Psicología en la Universidad de Palermo, donde se recibió en 2010. Para este acontecimiento también contó con una visita fugaz de su mundialmente conocida hermana mayor. Aunque la reina siempre quiso convencerla para mudarse con ella a Amsterdam, Inés declinó la oferta para buscar su propio camino. Al cabo de unos meses comenzó a trabajar como analista de investigación de las Naciones Unidas en Panamá.

Entre 2014 y 2015, Inés volvió a retomar su trabajo en asuntos sociales: se sumó al equipo de la ministra Carolina Stanley en el rediseño y la implementación de diversos programas de inclusión social. Cercana a la ministra, que en su entorno la definió como una valiosa colaboradora, fue nombrada como Directora de Despacho y Mesa de Entradas del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales de Presidencia de la Nación. Así se comunicó el 10 de febrero del 2016 en el Boletín Oficial.

La noticia causó polémica porque generó cuestionamientos acerca de su mérito para acceder a un cargo como ese y porque se dio a conocer cuánto cobraría. Aunque contaba con un título universitario y algunos años de experiencia laboral, a sus 31 no resultó suficiente para quedar eximida de las críticas que, como todo lo vinculado a su famosa hermana, trascendió las fronteras.

Una de sus últimas apariciones públicas fue en octubre del 2016, durante la visita que Máxima hizo al país, y a la universidad de la que es egresada, la UCA. Allí estuvo sentada Inés, en primera fila al lado de su mamá.