Quienes pasaron en el día de ayer por la intersección de las avenidas Mitre y Roque Sáenz Peña habrán notado que una serie de tachos impedía el ingreso de los vehículos a la estación de servicio Sol. Algunos supusieron que era por alguna remodelación o alguna obra de refacción. Pero no. Lejos de alguna mejora en la infraestructura, el dueño de la empresa decidió cerrar sus puertas desde el primer día de junio y notificó a los empleados de su decisión en la noche del jueves. Ayer viernes, los 9 trabajadores (4 de playa, 4 del shop y un reemplazo) ya recibieron sus respectivos telegramas.
Fuentes de la empresa y del gremio confirmaron a LA OPINION que los motivos alegados fueron económicos: una baja venta en el expendio de combustibles habría sido el detonante y obligado a tomar esta lamentable decisión. Algo que los propios empleadores notaban por el bajo movimiento.
La semana que viene se llevará este tema a la Delegación del Ministerio de Trabajo para que tanto la patronal como el Sindicato Obreros de Estaciones de Servicio, Garajes, Playas y Lavaderos Automáticos puedan avanzar en una negociación sobre las indemnizaciones que deben cobrar los ahora exempleados.