A Alberto Sebastián Petean poco le importó que su mujer estuviera embarazada de gemelos y este viernes, en plena siesta mendocina, la apuñaló en el abdomen y el brazo derecho tras una discusión. El hombre de 33 años, que tras el ataque se subió a una camioneta Ford Ranger para escapar a toda velocidad, tampoco tuvo piedad con dos policías que intentaron detenerlo: aceleró, los atropelló y mató. Su descontrolada fuga terminó cuando perdió el control del vehículo, volcó y fue detenido.

La tragedia que estremeció a la provincia cuyana durante el feriado tuvo su primer capítulo minutos después de las 15 en la ruta provincial 82, cerca de la concurrida playa del río en Luján de Cuyo (Gran Mendoza). Allí Petean se enfrentó con su pareja, embarazada de 20 semanas, y la atacó brutalmente. La mujer fue trasladada en un auto particular hasta el hospital más cercano pero inmediatamente, por la gravedad de las heridas, fue derivada a otro hospital de mayor complejidad de la capital provincial.

Ingresó directo al quirófano para una operación. “Los órganos vitales no están comprometidos”, indicaron tras la intervención desde el hospital Lagomaggiore. Su diagnóstico es “estable” y está fuera de peligro. Si bien los gemelos tampoco corren riesgo de vida. De todas maneras, seguirá internada “en observación”.

Pero el drama no terminó ahí. Mientras su mujer de 27 años luchaba por su vida y la de sus hijos en el hospital, Petean aceleraba a fondo su camioneta para intentar escapar de la Policía, que ya había recibido la denuncia y lo buscaba con todos sus medios, incluido un helicóptero. Una cámara de seguridad registró a la Ford Ranger dominio DUN 885 transitando a unos 140 km. por hora y realizando maniobras peligrosas por la ruta que atraviesa localidades cordilleranas y varios efectivos salieron a su cruce.

Según testigos, durante la larga persecución hubo intercambio de disparos. Los primeros efectivos en darle alcance en la moto 885 de la Policía Vial, a la altura del kilómetro 22 de la ruta 82 (en Blanco Encalada), fueron el oficial inspector Jorge Carlos Cussi (32) y el auxiliar Daniel Ríos (40). Pero Petean, cuya madre es policía, nunca atinó a frenar. Se dirigió hacia donde estaban los policías y los arrolló. Murieron en el lugar.

“El hombre, desquiciado, llegando a la zona donde había un operativo para detenerlo, no solo aceleró su camioneta sino que embistió a los efectivos. Dirigió la 4×4 hacia donde estaban los policías y los arrolló haciéndoles perder la vida”, señaló el jefe de la Policía de Mendoza, Roberto Munives, a medios locales. Conmovido, el jefe de la fuerza agregó al portal Mdz: “Es un hecho muy trágico. Eran compañeros que trabajaban para dar seguridad a nuestra provincia y un asesino en forma ex profesa los pasa por encima y los mata”.

A pocos kilómetros del lugar donde atropelló a los policías, y acosado por otros patrulleros, Petean perdió el control de su camioneta y volcó. Fue rescatado ileso y trasladado a la Comisaría 11, de Luján de Cuyo.

Petean vive en Maipú, otro departamento del Gran Mendoza, y tiene antecedentes penales por “averiguación delito” en 2003. “abuso sexual sin acceso carnal”, dos años más tarde.

Tras la muerte de los dos efectivos, las redes sociales se llenaron de mensajes de apoyo y pedidos de Justicia. A su vez Gianni Venier, ministro de Seguridad de Mendoza, se acercó al lugar y confirmó que uno de los fallecidos fue recientemente papá y el otro tenía cuatro hijos.

En medio de la conmoción, trascendió el audio de la comunicación de la frecuencia policial que demuestra la desesperación de un efectivo al informar la muerte de sus dos compañeros y solicitar que se corte la circulación vehicular en esa zona de montaña, habitualmente muy transitada durante los fines de semana largos. El relato del agente que pide ayuda al Centro Estratégico de Operaciones (CEO) estremece por su crudeza. “Hay dos policías (muertos), encontramos otro cuerpo más”, dice el efectivo. Finalmente comenta por la frecuencia que uno de ellos murió decapitado.