Mediante un comunicado de prensa el gobierno de la ciudad anunció que dejó sin efecto el comodato que oportunamente celebró en favor de la Asociación Civil Motor Club Esperanza “Los Toboganes” y notificó a la entidad para que de manera urgente restituya el inmueble.

“La causa de la rescisión es la defensa irrestricta de los intereses de los esperancinos que oportunamente le facilitaron a esta asociación civil el terreno para el desarrollo del deporte automotor, pero que en virtud de los reiterados incumplimientos vuelve peligroso seguir manteniéndolo este comodato”, expresó el secretario de Gobierno, contador Alfonso Gómez.

“El deporte motor tendrá un nuevo impulso en la ciudad y es el que nuestro equipo de gobierno le dará, ya que al hacernos cargo de las instalaciones las pondremos en condiciones y buscaremos otra institución que cumpla con el requisito primario que es el tener personería jurídica vigente para celebrar un nuevo acuerdo que le posibilite a los esperancinos tener la promoción de este deporte por un lado y la seguridad de que quienes la llevan adelante cumplen con las condiciones para su utilización”, agregó el funcionario del equipo liderado por Ana Meiners.

Transparencia

“La intendenta, decidida desde el primer momento a asegurar la transparencia de cada acto de gobierno de su equipo, pone a disposición de todos los esperancinos el decreto de rescisión del comodato al que se puede acceder desde la web municipal, www.esperanza.gov.ar “, expresan en el final.

Entretelones

Los colegas de Edición Uno el año pasado informaron sobre distintas anormalidades que tenían lugar en el predio que es propiedad de todos los esperancinos, ya que los que comandaban Los Toboganes, entre otras cuestiones, no respetaban distintas exigencias, más que nada en cuanto a la documentación, todo era al menos “sospechoso”.

Ese informe del semanario jamás fue desmentido, por el contrario, sirvió como base de nuevos reclamos de personas que hicieron mucho por el club y que sienten dolor por el estado en el que se encuentra, casi sin carreras, con una conducción prácticamente acéfala y muchas dudas sobre manejos poco claros en cuanto al listado de socios y a los balances.