Después vino la irregularidad que lo relegó de los puestos de vanguardia. Derrota en Rafaela con Los Andes, empate en dos goles con Riestra (debut en la red para Klusener con la camiseta celeste), victoria sin convencer frente a Estudiantes de San Luis en el Nuevo Monumental. Otra derrota – esta vez en Tandil – frente a Santamarina, empate sin goles con Nueva Chicago de local y batacazo en Tucumán al ganarle 2 a 0 a San Martín (Klusener aportaba otro gol, de los importantes).

Para ese momento, Atlético estaba 5to con 11 puntos y no sorprendía. El equipo no convencía desde los resultados y mucho menos desde el juego. Y allí fue justamente cuando comenzó a crecer.

Tocó Almagro de local (recordá estos rivales, que después fueron candidatos al ascenso hasta la última fecha). Atlético jugó mal, mereció perder, pero rescató un punto. Golpeado en su orgullo, fue a Córdoba y sumó otro punto frente a Instituto. En las últimas fechas del primer semestre el equipo reaccionó y logró tres triunfos al hilo: 3-0 vs Juventud Unida, 3-1 vs Agropecuario y 4-1 a Flandria. ¿Anotaste? Convirtió 10 goles en tres partidos y apenas recibió 2. Cerraba el año como único puntero y le daba un mensaje a los demás: Somos el rival a vencer.

Comenzó el segundo semestre. Atlético disolvía todas las dudas al ganarle categóricamente a Brown de Puerto Madryn en Chubut por 3 a 1 y se posicionaba como candidato serio al título. Pero así como empezó Atlético la primera etapa del torneo, así iba a repetir en la segunda. El mismo sube y baja de los meses de Septiembre y Octubre iba a trasladarse a Febrero y Marzo.

Derrota 3 a 2 frente a Brown de Adrogué en el Nuevo Monumental. Ese partido que si hacés 40 goles, el rival hace 41. Gestos de amargura por haber perdido de local pero se tomó como un tropiezo. El equipo mostró su mejor versión en Caballito y aplastó a Ferro (en el juego, porque el resultado fue apenas 2 a 0). Sin embargo, como si se hubiese golpeado la cabeza y perdido la memoria, La Crema se olvidó de todo lo que había hecho y a pesar de tener el partido ganado, lo dejó ir frente a Independiente Rivadavia que se lo empató 1 a 1. Fue el comienzo la debacle.

Viajó a Mar del Plata golpeado, pero logró un buen punto frente Aldosivi, al que pudo haberle ganado si el palo no le negaba el gol a Klusener (Aldosivi, equipo campeón, anotá). Recibió a All Boys en un partido en el que generó poquísimo y jugó con muchos nervios. Lo empató 1 a 1. Derrota con Mitre en Santiago del Estero, empate con Morón (si entraba alguna de las dos que tuvo el Roli la historia podría haber sido otra), y derrotas con Boca Unidos y Quilmes. Derrotas feas, de esas casi de knockout.

El equipo jugaba mal, no lograba resultados, se caía a pedazos anímicamente y en el medio de todo eso, los cuestionamientos a Bovaglio, la desvinculación finalmente del Moncho y la apuesta arriesgada por Bottaníz, que al mismo tiempo era campeón con los chicos, en el torneo de Reserva.

El ascenso directo había quedado lejos. El equipo estuvo puntero 10 fechas, pero en el balance aquello terminó ocurriendo más por lo que lo dejaron los rivales que por mérito propio. Ahora quedaba aferrarse a la esperanza de entrar al Reducido.

Luego de la flojísima actuación frente al Cervecero, el equipo mostró otra cara en Junín de la mano de Maxi Casa y se llevó un punto a Rafaela. Era ganar o ganar frente a Villa Dálmine y Lito, moviendo varias piezas (línea de 3 en el fondo y otros menesteres) lo logró. Otra pieza clave que apareció fue Mauro Albertengo, anotándose en el marcador luego de varias fechas sin convertir.

La expedición a Adrogué era difícil por la ventaja deportiva para el rival, y porque estaba mucho más entero que Atlético desde el juego y los últimos resultados. En el trámite del partido La Crema fue más y lo pudo ganar. Finalmente, Luis Álvarez decidió otras cosa y cerró el empate en cero.

Atlético no perdió con ninguno de los ocho mejores equipos del torneo, excepto con Brown de Adrogué, en Rafaela, por la fecha 14. Le ganó a Agropecuario, San Martín de Tucumán, Villa Dálmine y empató con Almagro, Aldosivi, Sarmiento e Instituto.

Los cinco jugadores con más minutos jugados en el torneo fueron: Emiliano Romero (2.105), Stéfano Brundo (2.070), Ramiro Macagno (1.980), Lucas Albertengo (1.929) y Lucas Blondel (1.904). De las incorporaciones, sólo uno. Mención aparte para el capitán que mostró orgullo y reacción cuando el equipo más lo necesitaba.

Los goleadores fueron Albertengo, Casa y Klusener con seis goles cada uno. Poco para el ex Talleres, del que se esperaba más por sus pergaminos. Casa jugó 689 minutos en todo el torneo (40% menos de participación que Klusener) pero le bastó para meter la misma cantidad de goles. Mauro fue el delantero que más minutos jugó, el más desequilibrante, la carta ofensiva del equipo y también fue uno de los que más convirtió.

Carranza vino como el arquero titular, pero apenas jugó un puñado de partidos y luego emigró a mitad de temporada. Olivera y Lazzaroni nunca se afianzaron en la zaga central (aunque terminaron jugando con Bottaníz los últimos dos partidos). Dematei no fue aquel de Guillermo Brown y Velázquez tampoco el de Belgrano de Córdoba. Pittinari no pudo repetir el rendimiento que tuvo en la era Llop. Nico Castro quedó en el recuerdo por aquel ascenso de 2011, pero el presente no fue bueno. Bustos no tuvo suficientes chances. Depetris y Chacana no movieron la aguja del equipo en el segundo semestre. Gandín jugó apenas unos minutos menos que éstos dos, 22 en total.

Las incorporaciones, en general, no rindieron. Los chicos hicieron su mejor esfuerzo, pero no pudieron levantar al equipo en su peor momento. Vale destacar a Lucas Blondel, Tomás Baroni y Lautaro Navas cuando les tocó jugar.

Atlético comenzó la temporada 2017/18 en la B Nacional y terminó sin ascenso directo, ni ascenso a través del Reducido. Jugará en la B Nacional, por lo menos, un año más. Una temporada resumida en un tobogán de ilusiones, dudas, resignación, esperanza, fe y bronca.

“Y en qué lugar, habrá consuelo para mi locura, esta ironía con qué se cura, si el final es en donde partí.”