Las dos jugadas de más peligro de esa primera mitad llegaron casi en simultáneo, Oscar Caniello ejecutó un gran cabezazo y Martín Perafán se lució sacándola del ángulo superior derecho y enviándola al córner. En ese tiro de esquina, Ángelo Martino se encontró con una pelota boyando en el área y sacó un gran remate pero el travesaño le dijo que NO.

En la segunda mitad, Atlético seguía en la misma sintonía y Bottaniz decidió enviar a la cancha a Enzo Gaggi por Lucas Blondel.

Esa modificación le dio más movilidad y mejor desequilibrio individual en ofensiva.

A los 21´ del complemento, Maximiliano Casa desbordó y ejecutó un centro a la perfección que se direccionó a la cabeza de Mauro Albertengo para que ponga el 1 a 0 parcial que a esa hora de la tarde era clave porque Agropecuario ganaba y un gol en el partido de Deportivo Morón y Gimnasia de Jujuy dejaba afuera al Celeste.

A partir de ese momento, Dálmine salió a buscar la igualdad y el conjunto cremoso comenzó a replegarse en el campo de juego.

Era puro sufrimiento cada envestida del visitante, más por fantasmas de partidos anteriores que por el real peligro que generaban.

A los 89´, Nicolás Sánchez se iba expulsado por un planchazo ante Mauro Albertengo y dos minutos después Diego Meza fusiló al portero visitante para asegurar la victoria y el Reducido.

Para el final quedó el festejo de los jugadores que se sacaron una mochila de 8 partidos sin ganar y logrando la primera alegría del año en el “Nuevo Monumental”.

Ahora se vendrá Brown en Adrogué, donde Atlético deberá conseguir el triunfo para poder seguir en carrera ya que el local tendrá ventaja deportiva.