La empresa Oil Combustibles, uno de los bastiones de Cristóbal López y Fabián De Sousa, podría salvarse de la quiebra. En medio de su deuda millonaria con la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), se presentó una compañía a último momento que podría comprarla. Ahora quedará en manos del organismo fiscal analizar su oferta.

Se trata del Grupo Trafigura, una petrolera que adquirió la red de estaciones de servicio de Pampa Energía. Antes de que cierre el registro de inscripción para posibles compradores entregaron a la Justicia un plan de acción que detalla cómo podrían hacerse cargo de la situación financiera de la nave insignia de Grupo Indalo.

El juez en lo Comercial N°8 porteño, Javier Cosentino, había intervenido a Oil Combustibles después de considerar que no estaba en condiciones de afrontar la deuda de 19 mil millones de pesos- entre capital, intereses y punitorios- del Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC) con la AFIP.

“El salvataje permite la reorganización de la empresa sin liquidación, manteniéndola en actividad, situación que resulta de toda conveniencia en tanto se protegen las fuentes de trabajo, se continúa con la oferta de bienes y servicios, con todos los beneficios directos e indirectos que acarrea para la sociedad e incluso se beneficia a los acreedores”, había explicado el magistrado en su resolución.

En medio de la definición sobre el futuro de la empresa, el fiscal general ante la Cámara Federal de Casación penal, Raúl Plee, pidió la detención de López y socio De Sousa, así como también solicitó restituir la carátula de defraudación a la administración pública para el extitular de la AFIP, Ricardo Echegaray.

Los empresarios estuvieron detenidos desde del 20 de diciembre hasta el 16 de marzo en el marco de la causa de la deuda millonaria con el organismo fiscal. El primero estuvo alojado en el penal de Ezeiza y, el segundo, en Marcos Paz. Sin embargo, ambos fueron liberados por el polémico fallo de los camaristas Jorge Ballestero y Eduardo Farah.