En la cuenta regresiva para conocer la resolución del juez comercial Javier Cosentino sobre el futuro de Oil Combustibles, cada vez circula con más fuerza la versión de que el magistrado que entiende en el concurso preventivo de la empresa decretaría la quiebra el próximo miércoles 2 de mayo. Y que bajo un nuevo escenario laboral y productivo, luego sí asignaría a una compañía petrolera interesada en administrar los destinos de la refinería San Lorenzo.

Por lo pronto, ninguna empresa se presentó en el proceso de cramdown decretado por el juez Cosentino, un período de salvataje que implica un freno a que los acreedores se queden con una empresa que no puede pagar sus deudas. Los nombres de Transfigura, Pampa Energía, Lukoil, entre otras compañías petroleras, aparecen en la primera fila de firmas interesadas, aunque recién después de que el juez dictamine la quiebra.

Es que ninguna empresa petrolera pretende cumplir los requisitos dispuestos por el Juzgado. Entre tantos otros, cancelar la deuda pre y post concursal con la Afip como principal acreedor, que sólo acepta cobrar en un plazo de doce meses, con una deuda fiscal que ya asciende a los 21 millones de pesos.

No bien se determine la quiebra, Cosentino asignaría a una de las empresas para asegurar la continuidad laboral de la refinería San Lorenzo. ¿Bajo la misma modalidad productiva? ¿Con los 450 trabajadores adentro de la planta? Interrogantes que se irían develando después del miércoles 2 de mayo.