Imágenes del bombardeo

La tensión en Medio Oriente no cede. Tras el bombardeo en conjunto de Estados Unidos, Francia y Reino Unido a un”centro de investigación” en Damasco y “depósitos” de armas químicas en Homs, Siria volvió a ser el foco de un ataque internacional. Esta vez, las autoridades confirmaron que el Ejército sirio derribó varios misiles que se dirigían a la base área de Shayrat.

La televisión pública nacional aseguró que fueron interceptados por el sistema de defensa, aunque no revelaron cuántos cohetes fueron disparados ni su procedencia. La cadena Al Mayadeen confirmó que durante el operativo no resultaron personas heridas ni hubo daños materiales.

El escándalo internacional no tardó en aparecer. La Casa Blanca fue una de las primeras en desligarse de la ofensiva. “No hay actividad militar estadounidense en esa zona en estos momentos”, aclaró Eric Pahon, representante del Ministerio de Defensa de Estados Unidos.

Otra de las versiones apuntó contra el gobierno de Israel, que todavía no confirmó ni negó estar involucrado en el bombardeo. Según el medio Almasdar News, el propio Ejército sirio responsabilizó a las Fuerzas Aéreas de Israel.

Después de una semana de amenazas y discusiones, Estados Unidos, Francia y Reino Unido lanzaron sus misiles contra el territorio sirio, como respuesta a un presunto ataque químico del régimen de Bashar al Assad contra la población de Duma.

Los bombardeos fueron contra tres blancos vinculados al programa de armamento químico sirio cerca de Damasco y en Homs, en el centro del país.”Esta operación fue cuidadosamente orquestada, para evitar bajas civiles. Alcanzamos con éxito cada objetivo”, declaró la vocera del Departamento de Defensa, Dana White, durante una rueda de prensa celebrada en el Pentágono.