Vale destacar que el centro se encuentra a muy pocos metros de la Iglesia Nuestra Señora del Rosario, que fue incendiada y robada hace pocas semanas.

La encargada del centro relató: “Vinimos esta mañana para limpiar y nos encontramos con que violentaron las puertas y robaron”.

“Estamos cansados de estas cosas y duelen. Nosotros trabajamos ad honorem”, lamentó.