El Parlamento portugués aprobó por 109 votos a favor y 106 en contra una modificación legislativa que baja de 18 a 16 años la edad mínima para que los ciudadanos puedan cambiar de sexo y nombre de pila en el registro civil. Además, ya no tendrán que presentar un informe médico para conseguirlo.

La propuesta fue aprobada con votos a favor del gobernante Partido Socialista, el marxista Bloque de Izquierda, el partido ecologista Los Verdes y el Partido de las Personas, los Animales y la Naturaleza (PAN).

El centro derechista Partido Social Demócrata (PSD) y el democristiano CDS votaron en contra, en tanto que el Partido Comunista Portugués (PCP) se abstuvo.

Con el cambio aprobado hoy se permite el cambio de sexo y nombre propio en el registro civil a partir de los 16 años “y sin informe médico” que certificara que no sufren problemas psíquicos, explicó en un comunicado la Secretaría de Estado para la Ciudadanía e Igualdad de Portugal.

El objetivo es, en palabras de la titular de la Secretaría, Rosa Monteiro, “mitigar el sufrimiento” de las personas que emprendan el proceso de cambio de sexo y que “sus situaciones sean evaluadas sin ningún prejuicio”.

Además, con la alteración legislativa se prohíbe intervenir quirúrgicamente o tratar farmacológicamente a las personas “intersexo” (aquellos “que nacen con una anatomía reproductiva o sexual que no encaja en la definición típica de sexo femenino o masculino”) sin tener su consentimiento expreso. Hasta ahora, esta situación podía darse en el caso de menores si los padres daban su autorización.

La Secretaría de Estado subrayó que con esta medida Portugal se une a países como la Argentina que cuentan también con leyes de identidad de género “basadas en la autodeterminación”.