El fabricante de automóviles alemán Volkswagen nombró a Herbert Diess, hasta ahora responsable de la marca VW, nuevo presidente ejecutivo del grupo, en el marco de un plan de reestructuración de la dirección, informó la empresa.

Herbert Diess remplaza a Matthias Müller, nombrado en el 2015 en medio del escándalo de los motores diésel, indicó el comunicado difundido al término de la reunión de consejo de vigilancia de la empresa.

“Volkswagen continúa así el cambio de la empresa”, señaló en un comunicado, en un momento en que el grupo busca un reimpulso tras el escándalo de los motores diésel.

La empresa también anunció la nominación al directorio del actual portavoz del comité de empresa, Gunnar Kilian, quien se convertirá en responsable de recursos humanos en sustitución de Karlheinz Blessing.

El presidente de su filial Porsche, Oliver Blume, también se unirá al directorio de VW.

Además, el grupo precisó que la salida de Müller se hizo por mutuo acuerdo.

Matthias Müller fue llamado al rescate por Volkswagen en el 2015, en el momento álgido del escándalo de los motores diésel alterados, para sustituir al anterior dirigente, Martin Winterkorn, forzado a renunciar.

Müller, expresidente de la filial Porsche, firmó un contrato hasta el 2020 y lanzó una reestructuración masiva centrada en la electrificación y la reducción de costes, con la intención de sacar a Volkswagen de la tempestad.

¿Menos vulnerable?

“Müller llegó claramente como un gestor de crisis y la mayor parte de esta tarea ya se ha conseguido”, comentó Jürgen Pieper, analista automotriz en el banco Metzler contactado por la agencia AFP.

El escándalo, que le ha valido al grupo una serie de quejas en Estados Unidos y registros en sus oficinas alemanas, ha costado desde entonces alrededor de 25.000 millones de euros al fabricante.

Se acusa a Volkswagen desde el 2015 de haber alterado el programa de 11 millones de sus vehículos para ocultar el nivel real de sus emisiones de óxido de nitrógeno (NOx), un gas muy contaminante asociado a problemas respiratorios y cardiovasculares.

Si bien el nuevo dirigente, Herbert Diess, también es objeto de uno de los muchos procedimientos en curso, su tardía llegada a Volkswagen lo hace menos vulnerable a los casos judiciales, coinciden los observadores.

“Una evolución en otra dirección es positiva”, considera Jürgen Pieper, describiendo a Diess como un “muy buen administrador de los costes”, que parece en su opinión “la mejor solución para la sucesión, al menos para los próximos cinco años”.

Enderezar el camino

Diess fue llamado en el 2015 por las familias herederas Porsche-Piëch, las principales accionistas, para enderezar VW y puede presumir de haber duplicado en dos años la rentabilidad de la marca, enderezando al mismo tiempo las cuentas del grupo.

El fabricante retomó el año pasado las ganancias récord, haciendo más del doble de su beneficio neto con 11,350 millones de euros.

Pero a pesar de los aires de cambio y la voluntad de acelerar la electrificación lanzada en parte por Diess, Volkswagen debe todavía aclarar su camino, entre el declive del diésel, estratégico para la industria automóvil alemana, y el auge de las movilidades eléctricas y autónomas.

Para los modelos de alta gama eléctricos en particular, los fabricantes alemanes están luchando para ponerse al día ante la competencia, especialmente la estadounidense.

Y aunque Diess es conocido por su apertura a este nuevo mundo, el martes recalcó también: “Necesitamos el diésel, el diésel tiene futuro”.