El bebé junto a sus cuatro abuelos

“Tiantian” (“Dulce-dulce” en chino), nació el 9 de diciembre. Según una de sus abuelas, este bebe que “sonríe todo el tiempo” tiene “los ojos de su madre, pero se parece más a su padre”. Sin embargo, nunca conocerá a ninguno de ellos, ya que murieron cuatro años antes en un accidente de tránsito.

Según explicó el diario Xinjingbao (Beijing News), el extraordinario nacimiento se debe a que sus padres, Shen Jie y su esposa Liu Xi, seguían un tratamiento contra la infertilidad y ya habían congelado cuatro óvulos fertilizados cuando murieron en el 20 de marzo de 2013 en un accidente de auto.

Como los cuatro abuelos se quedaron sin herederos debido a la política del hijo único, decidieron emprender una larga pelea jurídica para obtener los óvulos fertilizados en un hospital de Nankín, en el este de China. Dado que la gestación subrogada es ilegal en China, tuvieron que ir a Laos para encontrar un hospital que aceptara realizar la operación y a una madre portadora.

Primero habíamos pensado en un transporte por avión, pero las aerolíneas se negaron todas a llevar el frasco de nitrógeno líquido en el que se encontraban los cuatro embriones”, contó al diario un experto en gestación subrogada que ayudó a las familias.

Los embriones se llevaron por tanto a Laos por ruta, tras lo cual la madre portadora laosiana viajó a China para dar a luz. El bebé permaneció dos semanas en el hospital, el tiempo necesario para que los abuelos se sometieran a pruebas de ADN para demostrar su filiación y su nacionalidad.

Tiantian vive ahora junto a sus abuelos paternos, que contrataron a una niñera para ayudarles a cuidar del nene las 24 horas del día. Sus abuelos maternos lo visitan casi a diario, indicó el diario.

El abuelo paterno del bebé declaró a Xinjingbao que va a esperar a que su nieto creciera para contarle lo que les ocurrió a sus padres. “Mientras, le diremos que viven en el extranjero”.

El nacimiento de Tiantian suscitó un debate en las redes sociales chinas, en las que muchos usuarios llamaban a legalizar la maternidad subrogada, recordando el drama que viven los numerosos padres de hijos únicos cuando estos fallecen.

“Se trata de una familia rica y con relaciones. Pero hay mucha gente que perdió a su hijo único. El Estado debería ayudarlos por haber obedecido al control de los nacimientos”, sugirió un internauta en la red social Weibo. Desde 2016, todos los chinos tienen derecho a tener dos hijos después de tres décadas de política del hijo único.