Dos mujeres de Cacho, que estaban desaparecidas, aparecieron degolladas.

La denuncia de la desaparición de Magdali Romero, de 22 años, la hizo su madre hace una semana. Había salido con su amiga Fátima Florencio, y nadie había vuelto a saber de ellas. El domingo un vecino de la localidad de Quitilipi avisó a la policía sobre olores nauseabundos y la presencia de aves al costado de un camino rural: había dos cuerpos. Dos días después, los familiares confirmaron en la morgue que se trataba de Magdali y Fátima.

Los cuerpos de las dos estaban desnudos, por lo que se presume que fueron abusadas sexualmente antes de ser asesinadas. Mientras tanto, los resultados preliminares de los forenses ya determinaron que murieron degolladas.

El principal sospechoso por el doble crimen es Cristian Javier Sabalich, novio de Magdali, de quien tampoco se supo más nada desde el día en que desaparecieron las amigas.

La policía busca intensamente al prófugo, para quien ya se habría librado una orden de captura internacional.