Consejo consultivo de Rafaela

Los integrantes de las distintas instituciones de la ciudad describieron la realidad de cada uno de sus sectores y plantearon distintas posibilidades de acción frente a la necesidad de encontrar soluciones.

En líneas generales, el Consejo Consultivo acordó solicitar una reunión con la Secretaria de Estado de Energía de la Provincia, Verónica Geese; pedir aclaraciones sobre cómo son facturados los aumentos y los costos; exigir que la energía sea medida en el 100 por ciento de los domicilios; y plantear la posibilidad de que la tarifa social contemple una mayor cantidad de kilovatios de consumo.

Como viene sucediendo cada vez que el Consejo Consultivo decide pronunciarse en relación a un determinado tema, estos puntos serán redactados en comunicado que se dará a conocer en los próximos días, que además contemplará un pedido de reunión al Gobierno Nacional.

En el inicio de la reunión, el Secretario de Gobierno de la Municipalidad, Eduardo López, leyó las notas presentadas por la Federación de Entidades Vecinales y por la CGT Rafaela, haciendo alusión a la preocupación por los reclamos de vecinos y trabajadores que recibieron ambas entidades en las últimas semanas.

Luego, los concejales del bloque oficialista del Concejo Municipal informaron sobre el proyecto votado en los últimos días solicitando que se retrotraigan las tarifas al mes de noviembre. Un pedido que, de manera similar, el diputado provincial Roberto Mirabella anticipó se realizará en la Legislatura Provincial.

También sumaron su preocupación desde la CTA Castellanos y del sindicato de Luz y Fuerza que, entre otras cuestiones, admitieron tener una demanda de 60 cortes de servicios diarios en la ciudad, por falta de pago.Se trata de casos que vienen arrastrando deudas de hace mucho tiempo, pero que marca un antecedente de lo que puede agravarse en los próximos meses. De esos 60 usuarios, en promedio, 45 se vuelven a reconectar en el corto plazo. El resto, unas 15 familias diarias en promedio, se queda sin el servicio.

En este sentido, y si bien los trabajadores de Luz y Fuerza están yendo a horarios pocos habituales, se teme que el aumento de estos cortes pueda ser motivo de conflicto en los barrios durante los próximos meses. Además, desde el Sindicato reconocieron que, ante la falta de personal, no se está llegando a todos los sectores a hacer las mediciones correspondientes.