Al menos 21 personas murieron en un intento de fuga masiva en una prisión de la ciudad de Belém, en el norte de Brasil, luego de un brutal tiroteo entre los presos y los guardiacárceles que lo impidieron.

El motín ocurrió dentro del complejo de prisiones de Santa Izabel, cuando un grupo de internos trataba de huir con apoyo de hombres armados afuera de la cárcel, informó la Secretaría de Seguridad del estado de Pará en un comunicado. “En ese intento de rescate fueron usados explosivos contra uno de los muros”, agregó el comunicado.

“En ese momento se desató un intenso intercambio de tiros entre el equipo que realizaba el intento de rescate en apoyo externo, parte de los custodiados y el equipo del Batallón Penitenciario”, detalló el texto oficial. Está confirmada la muerte de otras 21 personas, entre presos e integrantes del grupo criminal de rescate que aún deben ser identificados, y un oficial. Otros cinco agentes de seguridad resultaron heridos, uno de ellos en estado grave.

La dependencia aseguró que los presos también estaban armados, sin dar detalles de cómo pudieron ingresar armas. Además informó que un equipo táctico especial de la Policía Militar fue enviado a reforzar la seguridad del complejo sin que se pueda determinar aún si hay internos fugados.

Hasta el momento fueron decomisados dos fusiles, tres pistolas y dos revólveres a los criminales que estaban fuera del centro penitenciario.

El comienzo de este 2018 estuvo marcado en Brasil por choques en varios centros penitenciarios. En una de las revueltas hubo nueve muertos, algunos decapitados, en una prisión de Goiania, por ejemplo. Desde hace un año la crisis carcelaria se agudizó: hubo más de cien muertos en situaciones similares.