Difícil seguirle los pasos. De España a la Argentina y de la Argentina a cualquier rinconcito del mundo donde haya un rodaje al que ponerle el cuerpo. Desde hace décadas Leonardo Sbaraglia es un trotamundos. A 32 años de su debut cinematográfico en La noche de los lápices, ahora es noticia por una serie.

El argentino participa del primer certamen que Cannes realiza para series. La convocatoria es por su rol protagónico en Félix, una producción del cineasta catalán Cesc Gay que filmó a mediados de 2017 en España, con los Pirineos como telón de fondo. El thriller narra la historia de un novelista que sigue las pistas de una enigmática mujer que desaparece misteriosamente.

Para el proyecto Félix, Leo se mudó a Barcelona, donde vivió durante seis meses. De bajo perfil, el ex Clave de sol recibió la visita de Julia, su hija de 12 años. El año pasado se supo que está separado de la artista plástica Guadalupe Marín.

En noviembre del año pasado, Sbaraglia recibió el Premio Cineuropa en Santiago de Compostela por sus tres décadas de trayectoria y sus más de 50 películas. Un año atrás había sido galardonado con el Premio Málaga-SUR.

Su nuevo personaje, Félix, es una potente criatura que promete. El hombre lleva una vida tranquila y sin sobresaltos en Andorra, a donde se trasladó para estar cerca de su hijo. Pero la apacible vida de ese profesor y escritor se revoluciona tras conocer a una mujer de origen asiático. Una noche de pasión es suficiente para enamorarse. La desaparición de Julia se convertirá en una obsesión para él, que luchará para encontrarla y convencer a la policía y sus allegados de que algo raro pasó.

La serie cuenta con seis capítulos, que fueron producidos por Movistar +. Compite en el primer encuentro televisivo realizado en Cannes, Canneseries. “Vi en YouTube un video de un programa de investigación con un chino hablando con un comercial de una oficina bancaria andorrana diciendo que iba a subir 10 millones a la semana. Eso me fascinó”, contó Gay sobre el origen de la serie.

En entrevistas a medios españoles, Sbaraglia habló de la situación económica argentina. “Hay una incógnita y la industria que está en suspenso. Un 80% de los proyectos cinematográficos no tienen financiación propia y hay una enorme preocupación por el futuro”, expresó.

Además, Sbaraglia contó a ABC de España que tenía “espinita” clavada en su corazón, que recién logró quitarse hace apenas unos años: “terminar la escuela secundaria”. A los 43, y con la ayuda del programa televisivo argentino, Pura Química, tomó coraje y dio la materia que tenía pendiente para recibirse: química. “Apenas acabé el colegio, comencé a trabajar. No me considero ejemplo de nada, pero poder dar esa materia y cerrar esa etapa estuvo buenísimo”, admitió.