Miguel Lifschitz

El contundente fallo en el denominado “juicio a la banda de Los Monos” evidencia el firme, claro y sostenido compromiso que tienen el gobierno y la justicia de la Provincia de Santa Fe en la lucha contra el crimen organizado.

Es un gran mensaje a la sociedad que fiscales y jueces santafesinos hayan llevado adelante, con responsabilidad y valentía, un proceso oral y público en el que con plena transparencia, se ha condenado por fin a integrantes de una organización delictiva compleja, con una larga historia de violencia y de crímenes, como Los Monos.

Ojalá la Justicia Federal continúe y complemente el camino trazado por el Poder Judicial de la Provincia de Santa Fe en lo que hace a las causas de narcotráfico en las que están procesados sus miembros.

Con el trabajo de un grupo de policías honestos, de fiscales y jueces que no titubearon, fue posible desbaratar a una banda integrada por civiles y miembros corruptos de la misma fuerza de seguridad.

La infraestructura del nuevo Centro de Justicia Penal, hizo posible el desarrollo de todo el proceso en un ámbito seguro y cómodo para la realización de un juicio que quedará en la historia de la justicia argentina. Durante el mismo actuaron jueces, fiscales, defensores, cientos de testigos, medios de comunicación y público en general. Ese edificio en sí mismo también da cuenta de una decisión política tomada mucho antes de este juicio, para lograr la justicia penal que hoy tenemos.

Hoy siento que empezamos a remontar la cuesta. Que se demostró que no hay impunidad. Que en nuestra sociedad no hay lugar para los violentos ni para los corruptos. Que las leyes que tenemos sirven para reprimir y para condenar a los que ejercen la violencia y organizan el delito.

Que cuando fiscales y jueces juegan a fondo, se llega a condenas ejemplares.

Durante mucho tiempo se habló en los medios locales y nacionales sobre los crímenes cometidos por esta banda narcocriminal. A partir de hoy se podrá decir también que fuimos capaces, en el marco de la ley y de las instituciones, de cerrar el ciclo de violencia de este grupo, con la condenas que correspondían.

Ahora hay que seguir. Los líderes de Los Monos ya no están, pero otros intentarán ocupar su lugar. Hoy sabemos que es posible, que tenemos las herramientas para derrotar al delito, que somos muchos los que queremos vivir en paz y que podemos lograrlo, con más prevención, con una policía mejor preparada, con una justicia comprometida y eficaz y con una sociedad que no debe tolerar la connivencia con quienes eligieron el camino de la violencia y del delito organizado.

Vaya mi reconocimiento a todos los que hicieron posible este resultado, a jueces, fiscales, defensores oficiales, funcionarios judiciales, funcionarios del poder Ejecutivo, integrantes de la Policía y del Servicio Penitenciario, fuerzas de seguridad nacionales que colaboraron, testigos y civiles que aportaron información.

Se vienen nuevos desafíos. Esto recién empieza, pero hoy podemos decir que se ha logrado un triunfo de las instituciones y del pueblo de Santa Fe.