Tras el inusual arranque del programa de Mirtha Legrand por el escándalo que desataron las acusaciones de Natacha Jaitt contra periodistas y políticos de formar parte de una red de pedófilos, el titular de la Fundación La Alameda Gustavo Vera tuvo su derecho a réplica en el programa televisivo y se reconoció dolido ya que su nombre y honor “fueron manchados con las cosas que combatí toda mi vida”.

“Para mí fue una bomba nuclear, yo soy maestro de grado, trabajo con chicos. Esa noche estaba con mis hijos y en un programa que miran un millón de personas me acusan del delito más aberrante que puede cometer una ser humano, que es la pedofilia, la trata y la prostitución, contra lo que he luchado toda mi vida”, indicó Vera en diálogo con Mirtha Legrand.

El ex legislador porteño denunció a Jaitt, pero manifestó que no busca “dinero ni resarcimiento”. “Me interesa que las personas que difaman respondan ante la Justicia. Por eso me presenté a primera hora para que esta señora pida disculpas públicas por lo que dijo”, señaló.

Vera remarcó que al terminar su mandato en la Legislatura regresó a dar clases a una escuela y puso en contexto cuánto lo afectaron las acusaciones de Jaitt. “Soy maestro de grado de primaria. Imagínese si en un programa como el suyo se acusa a alguien de pedofilia y es maestro de su hijo o de su nieto, ¿usted lo va a mandar al día siguiente a la escuela?“, dijo.

“Las mafias no me van a perdonar haber arruinado un negocio que lucraba con la vida y la dignidad de las personas”, consideró Vera para luego agradecerle la solidaridad “en primer lugar, del Papa Francisco y, en segundo lugar, de monseñor Oscar Ojea y de todas las personas de bien”.