El abogado Jorge Bedouret, quien ejerce la defensa técnica del profesor Juan Valdéz imputado por la desaparición de Rosalía Jara, se manifestó enfáticamente en la audiencia de prisión preventiva de ayer al denunciar que “voy a utilizar un término vulgar, la causa está planchada”.

Así, intentó poner en evidencia que la investigación por la ausencia de más de 9 meses de Rosalía está en un punto ciego y no tuvo avances a pesar, dijo, de la labor de la Fiscalía que “rastrilló en toda la zona”.

“Valdéz entregó su celular, el auto, se hizo el ADN para determinar su paternidad sobre la hija de Rosalía, todo lo hizo voluntariamente; luego aparecieron los pelos en un nido de caranchos, luego unos huesos – que eran de perro – en un arroyo, pero al fin de cuentas no hubo nada”, enumeró, para defender la inocencia y la falta de peligrosidad de su defendido.

“Acá hay algo claro, Juan Valdéz era la única persona en la que confiaba Rosalía, en nadie más, por eso lo llamaba solo a él”, agregó, para refutar la información aportada por el fiscal Gauna Chapero respecto de que en el último antes de desaparecer, la adolescente lo llamó repetidas veces a su teléfono móvil.

Enseguida, el fiscal Gauna Chapero recordó que “Valdéz borró toda la información del celular de Rosalía Jara, reseteó el aparato y borró todo”, con lo que apuntó a voluntad del imputado de deshacerse de pruebas materiales que pudieran incriminarlo. Bedouret replicó: “Pudo haber tirado o roto el celular y no lo hizo”.

Por último, el defensor, a viva voz, reclamó que “por favor, le pido al fiscal que acuse, porque hasta ahora no hay acusación, así vamos a juicio, y de una vez se termina esto que tiene detenido injustamente a mi pupilo”.

Luego, fue noticia ayer, el juez Gon resolvió prorrogar la prisión preventiva sin plazos para Valdéz.