Luego de un entrenamiento, notablemente cansado y ya con ganas de retirarse a lo que hoy es su hogar, James Cambronne dialogó con Sin Mordaza. En una divertida entrevista, en la que Andrés Jaime ofició de traductor, el americano que se ganó el cariño de la hinchada se abrió y contó desde cómo eligió el básquet, hasta qué desea para la próxima temporda. “Podemos ser el mejor equipo”, afirmó.

Algunas risas antes, durante y después, le dieron clima a la mesa que se encontraba a un costado del rectángulo, en el Estadio Ángel P. Malvicino. De un lado: Cambronne y Jaime. Del otro, la entrevistadora, que al no tener un inglés 100% firme, tuvo que acudir al juvenil que la rompe en U19, y que también habla muy bien el idioma de James.

Todo comenzó con el goleador, contando cuándo arrancó a jugar al básquet: “Empecé cuando tenía alrededor de 15 años, en la escuela. En el último año de la secundaria pensé en hacerlo profesionalmente. Estudié abogacía en la Universidad cuatro años, y me faltaron tres para terminar, mientras, jugaba”.

– ¿Qué sentiste cuando te llamaron desde Unión?
– “Me sentí contento. Era una gran oportunidad para mí. Argentina tiene un gran nivel en el básquet americano. Veo la Liga Nacional, aunque no tengo un equipo favorito”.

A la hora de hablar del combinado Rojiblanco, en donde se destaca, James expresó que le gusta el plantel y el entrenador. Además, dijo que su referente en el equipo es Miguel Isola. Se caracterizó como el más serio y a Gastón Torre como el más gracioso. “Son todos divertidos y bromistas, pero son buenos chicos y trabajan duro”, declaró.

James Cambronne junto a Isola

Sobre su adaptación comentó: “Jugué en España, y el idioma es parecido, pero el país es diferente, por lo que me acostumbré de a poco. Me gusta Santa Fe. Me sorprendió que se puedan cambiar extranjeros fácilmente en los clubes, pero estoy contento por seguir acá”. “Fui progresando a medida que me sentí más cómodo. Me gustaría volver en la próxima temporada, quedarme en el equipo. Es bueno verse bien en las estadísticas, mientras sirva para todos”, dijo, visiblemente feliz por el lugar que ocupa en el grupo.

Acerca de la relación con su familia, Cambronne confesó que la extrañaba, pero que fue satisfactorio para él poder haberlos visto en diciembre: “No pudieron venir a alentarme en este torneo, pero hay posibilidades de que vengan en el próximo”.

Casi culminando la nota, también dio su opinión sobre la gran cantidad de foráneos que desembarcan día a día en el básquet argentino: “Eso va a cambiar todo, ya que juegan distinto. Los nacionales están acostumbrados a trabajar en equipo, mientras que los americanos lo hacen uno contra uno, buscando resaltar”.

Por último, James Cambronne afirmó: “Unión tiene potencial. Si encontramos la forma de jugar como nos pide el técnico y nos convencemos, podemos ser el mejor equipo de la Liga Argentina. Creo que debemos mantener los mismos hombres. Cuando uno cambia gente constantemente, llegan diferentes ideas. Jugando juntos por más tiempo, nos vamos a conocer, y es lo que necesitamos para afianzarnos y ser los mejores”.

Con el sueño de ser exitoso y con James Harden como su ídolo, Cambronne está completando una temporada soñada. Callado, pero con las ideas claras, marcha entre los mejores en dobles, tapas y rebotes. Volverá a saltar al rectángulo con la meta de llevar a Unión a lo más alto o, como él dice, a ser el mejor equipo de la Liga.

Entrevista: Florencia Ramirez