La situación disparó una investigación del juez Adrián González Charvay, quien ordenó que Gendarmería Nacional allanara el galpón y detectó el faltante. Lo curioso es que los policías a cargo de la custodia del lugar argumentaron, para sorpresa de los investigadores, que las ratas se había comido la droga.
El el comisario Julio César Torres, responsable de garantizar la seguridad del depósito, y sus tres subalternos, coincidieron en que habían sido los roedores, que según su relato hay en gran canatidad en la zona, los que habían ingerido la marihuana. Las pericias realizadas en el galón echaron por tierra la versión de los policías.
Por ese motivio, el Ministerio de Seguridad llevó a cabo un sumario administrativo e imputó a los tres comisarios por la irregularidad en la guarda de la evidencia decomisada, pero no separó de sus funciones a los efectivos “a la espera de una resolución judicial que definiera su situación procesal”.